Su vida

Los Primeros Años

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Juana Paula Manso nace en Buenos Aires, en el barrio de Monserrat, el 26 de junio de 1819.

“En treinta de Junio de mil ochocientos diez y nueve, el Pbro. D. Apolinario Cano, bautizó solemnemene una niña nacida el día veinte y seis del mismo mes se llamó Juana Paula es h. l. de Dn. José Ma. Manso y Da. Teodora Cuenca fueron padrinos D. Francisco Cascallares y Doña Isidora Piñeyro a nombre y pr. comisión a Da. Manuela Chabes, a quienes se previno y doy fe. Por comisión y decreto del V.  Provor, Cyrilo E. Garay, Cura actual” (Libro de Bautismos de N.S. de Montserrat del año 1830, folio 153. Velasco y Arias)

Su padre, José María Manso, nacido en Málaga, arribó al Plata en 1799. Ingeniero civil y agrimensor, ejerció su profesión en ambas márgenes del Plata. De convicciones  liberales, adhirió a la Revolución de Mayo. Unitario y colaborador del gobierno de Rivadavia, impulsó la creación de la Sociedad de Beneficencia Educativa, que fundó las escuelas de las Catalinas y de Monserrat, en esta última estudiaría luego Juana Paula.

Su madre, Teodora Martínez Cuenca no es seguro que fuera porteña de linaje hispano, como afirman varios biógrafos, ya que desde 1817 hasta 1821, estuvo en vigencia la prohibición del matrimonio entre un español y una hija del país. Su hermano  D. Luciano Cuenca, fue servidor  en la Cuarta Compañía del Segundo Batallón del Cuerpo de Infantería Voluntarios Patricios que recibió del Virrey Liniers el grado de Sub-teniente, por su destacada participación en las Invasiones Inglesas. No hay muchas más referencias sobre ella.

En 1827 nace su hermana Isabel.

Desde pequeña Juana se destaca por su inteligencia y curiosidad.  “Aprendí a leer por mi misma– dice en una carta a Sarmiento en 1868- preguntando una letra y otra, combinando los sonidos y empecé a leer a los seis años de edad.” Su padre estimula y guía su educación, la lleva a tertulias y conciertos, al café porteño La Victoria, donde Juana recita odas patrióticas. También lo acompaña en sus viajes de agrimensor, lo que le permite conocer costumbres y paisajes de ambas orillas de Plata, que luego describirá en sus novelas.

Concurre a la escuela Monserrat, que en 1824 se convierte en la  primera Escuela Normal del país creada por Bernardino Rivadavia. Se aburre y siente rechazo por los métodos de enseñanza. Lee a la perfección, pero es aplazada al no poder memorizar el alfabeto. “…en la escuela, donde me sujetaban al aprendizaje sistemado del alfabeto, no pasaba del “Cristo”, porque no podía comprender su valor alfabético y como ’empacaba’ allí, no iba adelante”, refiere en la citada carta a Sarmiento. Las lecturas escolares no le atraen, en cambio devora las Fabulas de Samaniego, los Consejos a mi hija, Isabel o los desterrados y cuanto libro caía en sus manos.

Su padre trabaja para el gobierno de Rivadavia. Muchas veces en su hogar presencia discusiones acaloradas entre unitarios y federales, inestabilidad, intrigas y sospechas que van desarrollando su imaginación y conciencia sobre el destino de la patria. Cuando Rosas gobierna sufre los decretos escolares que imponían reglas y propagandas en favor del gobierno.

Se interesa en el estudio de idiomas, especialmente del francés  y realiza estudios de música y canto en la Academia de don Antonio Picazzarri y de piano con el maestro Pedro Esnaola.

A los catorce años traduce del francés El egoísmo y la amistad o los defectos del orgullo con el seudónimo de Una joven argentina, que su padre hace imprimir en Montevideo en 1834 y Mavrogenia o la heroína de Grecia, sobre la obra de Jean François Ginouvier Mavrogénie ou l’héroïne de la Grèce, nouvelle historique et contemporaine. Suivie d’une lettre de l’héroïne aux dames parisiennes (París, 1825), en 1836.   Esta obra la dedica a la Sociedad de Beneficencia y lleva al frente una carta original en felicitación de la creación del Colegio de Castas, establecido en San Miguel. Ya ve Vd.  -le dice en carta a Sarmiento- que debutaba por la educación y me declaraba antiesclavista y negrófila.

Escribe poemas.

Las persecuciones del gobierno de Rosas se van intensificando, su casa es vigilada. La familia se instala definitivamente en Montevideo.

Sin otros estudios escolares, Juana Manso se revela como autodidacta de vocación literaria y pedagógica, con interés especial por el estudio de idiomas.

Exilio a Montevideo

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Dejan en venta su casa de Buenos Aires, pero es confiscada y vendida en subasta pública, ingresando el importe en la Caja de Depósito.

Promueve la confección de una bandera que bordan niñas porteñas y que secretamente llega al General Lavalle y a los expatriados en Montevideo. El joven oficial Bartolomé Mitre dedica unos versos a la señorita Manso. Por esta acción patriótica recibe un anónimo y habladurías, comenta Mariquita Sánchez en una carta.

Publica sus primeras composiciones poéticas y Recuerdos de la infancia en El  Nacional de Montevideo.

En 1841 funda el Ateneo de Señoritas, escuela para niñas, que instala en dos habitaciones de su casa, en la calle San Pedro 246. Las alumnas aprenden lectura, aritmética, gramática, geografía, lecciones de moral, francés, piano, canto, labores y dibujo. Se cuenta entre sus alumnas Dolores Lavalle, la hija del jefe unitario. “Fue este el primer establecimiento femenil montevideano en que se enseñó geografía y un breve cursillo enciclopédico…los diarios de la época hacen a su fundadora los mayores elogios”, dice Van Gelderen en su Curso de Pedagogía Familiar en 1875.

Participa en las discusiones políticas y estéticas de los emigrados argentinos, Esteban Echeverría, Juan María Gutiérrez, Rivera Indarte y José Mármol, su amigo y crítico, entre otros.

Publica en El Nacional poemas románticos o celebratorios: La mujer poeta y A Corrientes vencedora y otros en El Constitucional.

Cuando Oribe, aliado de  Rosas, sitia Montevideo, la familia Manso debe refugiarse en Río de Janeiro.

Exilio a Río de Janeiro - Montevideo

Rio-de-Janeiro

En Río de Janeiro da clases particulares de español y francés.

Se cartea con José Mármol, quien la consuela y alienta en su labor literaria. Se familiariza con la literatura en idioma portugués y su literatura, lee a Basilio de Gama, Claudio Miguel da Costa, Goncalves de Magalhaes, Goncalves Días y a las poetisas Clorinda y Narcisa Amalia da Costa Siqueira.

Compone un conjunto de coplas y análisis filosóficos que titula Fragmento sobre una momia egipcia que se halla en Río de Janeiro. Envía colaboraciones poéticas a los diarios de Montevideo.

En 1842 funda en Río de Janeiro el Colegio Santa Clara, que funciona hasta 1843.

En 1843 El Nacional publica con el título Varias composiciones inéditas desde Río de Janeiro sus poesías Una tumba y Una lágrima para ella.

Toma clases de declamación con un maestro francés.

En 1844  la familia regresa a Montevideo. Es nombrada directora de una escuela para niñas.  Redacta un Manual para la educación de niñas.  Dice en el Álbum de Señoritas: “En 1844 emitimos esa misma opinión al señor general D. Melchor Pacheco y Obes, cuando era ministro de la guerra en Montevideo, y tuvimos el gusto de oír su aprobación; empezamos a escribir una tablas de lectura y el mismo señor Pacheco y Obes nos facilitó la imprenta del gobierno para imprimir gratis.”

Inicia su amistad con Juan Bautista Cúneo, militante de la Joven Italia, quien refugiado en Montevideo la pone en contacto con la colonia de italianos. Conoce a José Garibaldi y a su esposa Anita Ribeiro, adhiere a su causa.

Publica en Montevideo, en 1844, Armonía. Homenaje de amistad al Sr. Don Juan Bautista Cúneo.  La oda se compone de 298 versos que exaltan la lucha por la unidad y la libertad del pueblo italiano.

Las penurias económicas obligan a la familia a regresar nuevamente a Río de Janeiro.

Matrimonio y viaje a Estados Unidos y Cuba

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Da clases particulares a familias de la aristocracia y se relaciona con el ambiente cultural y literario de Río.

Traduce piezas teatrales del francés. Ver artículo de Elizabeth Ribeiro Azevedo

En 1845 se casa con Francisco Sá de Norohna, importante violinista y compositor portugués, que tiene mucho éxito en Río y Pernambuco.

Emprenden una gira de conciertos por el norte de Brasil. Pierde un hijo (nace muerto).

A principios de 1846, animados por la aventura y llenos de ilusiones viajan a Estados Unidos. Con sus cartas de recomendaciones logran organizar conciertos en Filadelfia y Nueva York. El 29 de abril de 1846 el periódico New York Daily Tribune, publica la traducción de una reseña biográfica del músico que escribe Juana . (Ver  “Nota biográfica del artista S. Norhona”  ) Las presentaciones despiertan interés, se publican buenas críticas, pero no recaudan dinero suficiente para subsistir, sufren humillaciones y penurias. Incluso en una ocasión, Juana debe suplir de improviso a los músicos que abandonan a su esposo por falta de pago, y la obliga a acompañarlo en el piano. La fría acogida, la barrera del idioma y la vertiginosa vida mercantil, generan una mala impresión en los jóvenes. Sin embargo Juana aprende, advierte el lugar de la mujer, su libertad y acceso al trabajo. Visita instituciones educativas y toma contacto con la prédica de los abolicionistas que refuerzan sus convicciones contrarias a la esclavitud y el racismo. Deja sus impresiones en un diario que le escribe a su hija por nacer, el Manuscrito de la madre, que luego convertirá en artículos para diarios de Brasil y Argentina.

En Filadefia, en medio de la soledad y las privaciones comienza la redacción de su novela Misterios del Plata.

El 13 de octubre de 1846 nace su hija Eulalia. Compone la letra del oratorio Cristóbal Colón, con música de Norohna, que se estrena en la Sociedad Alemana de Nueva York y se publica en inglés (Christopher Columbus.Philadelphia Sacred Music Society. Editorial: Philadelphia, J. Young, 1847).

Ante la difícil situación económica que afrontan ya que los conciertos en New York y Washington no proveen ingresos, deciden partir hacia La Habana.

En 1847 llegan a Cuba, son bien recibidos, la lengua y amabilidad de los habitantes de la isla, su música y baile enamoran a Juana. En marzo de 1848 nace su hija Herminia.
Recorren diversas ciudades. No deja de advertir los rigores de la dominación española, cuya economía está basada en el trabajo esclavo de las plantaciones de azúcar. “El más absoluto y adusto despotismo militar”, dice en sus Recuerdos de Viaje,  que luego publicará en Prensa de Rio Grande (1849) y La Ilustración Argentina  (1853). Años después, Emilia Casanova, la heroína cubana, le enviará una carta a Juana Manso, para pedir su apoyo por la causa de la independencia de su país.

Compone un drama en verso titulado El huérfano (El Avisador de Comercio-La Habana, 1 y 1.4. 1848- (Luisa Cymbron en su obra Francisco de Sá Noronha (1820-1881): um músico português no espaço atlântico).

La familia decide regresar. Son inciertos los datos, pero es probable que hayan viajado nuevamente a Estados Unidos para partir de allí, a fines de 1848, hacia Brasil. (Ver estadía en Nueva York junto a sus dos hijas, mencionada en el libro Las Consolaciones)

Regreso a Río de Janeiro: creación y desdichas

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Participa intensamente en la vida teatral y musical de Rio de Janeiro componiendo obras dramáticas que son estrenadas y musicalizadas por Norohna.

En 1850 estrena en Bahia La Familia Morel, drama-vaudeville, adaptación de Los misterios de París de Eugène Sue, luego presentada en otros teatros por importantes compañías. En 1851, estrena Esmeralda, inspirada en los personajes de la novela Notre Dame de Paris de Victor Hugo. En 1852 estrena la obra A Saloia, texto hasta ahora perdido, pero con numerosa documentación sobre sus presentaciones. En 1853, luego de grandes dificultades por la censura, estrena O ditador Rosas e a Mashorca. Y por último en ese mismo año la comedia-vaudeville en dos actos As manías do século ou os rapazes de agora.

El 8 de octubre de 1853, el Teatro de S. Pedro de Alcántara de Rio de Janeiro, realiza una función “Em beneficio de Joanna Paula Manso de Norohna, dignissima autora dos dramas”,  se representa con mucho éxito su obra O Ditador Rosas e a Mazorca  y estrena el vaudeville As manias do Século, con intervalos musicales a cargo de Francisco Sá de Norohna” .Ver más información en Joana Paula Manso de Noronha: Uma dramaturga no teatro brasileiro do século XIX (1840-1859) de Elizabeth Ribeiro Azevedo)

Termina de escribir su novela Misterios del Plata, durante los cinco meses que vivió en Niteroi, en la fortaleza de Gragoatá.

El 4 de enero de 1852 funda, edita y escribe con otras colaboradoras, el periódico semanal para mujeres O Jornal das Senhoras. Modas, Litteratura, Bellas-Artes, Theatros e Critica. Incluye, en forma de folletín, la traducción de capítulos de su novela Misterios del Plata, del 4 de enero hasta el 4 de julio de 1852. Hay artículos sobre la emancipación de la mujer, contra el racismo y la esclavitud, partituras de su esposo y otros compositores, figurines, poemas y crónicas de viaje. A los 6 meses, cuando retorna a Buenos Aires, el periódico continúa bajo la dirección de su colaboradora Violante Atabalipa Ximenes de Bivar e Vellasco.

Toma ciudadanía brasileña, para inscribirse en la Escuela de Medicina en la carrera de Obstetricia, pero es rechazada por ser mujer. (Velasco y Arias)

En 1852, publica A mulher do artista, folletín impreso en el periódico A Imprensa (Año 1 Nº6.) a partir del 17 de octubre hasta el 24 de diciembre

En ese año celebra el arribo desde Europa, de la escritora y feminista Nissia Floresta, con la que traba amistad. “Sentimos vivo prazer em anunciar às nossas Assinantes a chegada da Sra D. Nísia Augusta Floresta, brasileira, tão conhecida entre nós pela sua inteligência e ilustração […]” escribe en el Jornal Das Senhoras.

En febrero de 1853 publica en portugués en el periódico A Imprensa, cuatro capítulos de su novela La familia del Comendador,  Año 1,Números 18, 20 y 21 respectivamente.

Muere su padre del que recibía apoyo moral y ayuda económica.

Norhona la abandona y regresa a Portugal con una amante. Humillada y sola, a cargo del sostén de sus hijas, decide retornar a Buenos Aires, con la esperanza de servir a su patria, luego de la caída de Rosas.

Retorno a Buenos Aires

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En  julio de 1853  llega con sus dos hijas a Buenos Aires. Se ofrece como maestra pero no la aceptan, da clases particulares.

Publica en La Ilustración Argentina un artículo titulado Emancipación moral de la mujer y Recuerdos de viaje, en el que describe su viaje a La Habana. Publica en El Plata Científico y Literario.

El 1 de enero de 1854, funda en Buenos Aires el semanario Álbum de Señoritas. Periódico de Literatura, Modas, Bellas Artes y Teatros. Contiene artículos sobre la emancipación de la mujer, la educación popular, filosofía, homeopatía, relatos de viajes por el interior de América, avances científicos, críticas a la Iglesia y comentarios en tono irónico sobre modas. También, como folletín su novela La familia del Comendador. Sus artículos son rechazados, despiertan polémicas, irritan. El semanario debe cerrar en el octavo número por falta de suscriptores.

Sus clases particulares de inglés, francés e italiano, no son suficientes para sostener a la familia. Decide retornar a Brasil.

En 1855 regresa a Rio, conocedora del ambiente teatral como autora, encuentra ahora en la actuación el medio más rentable para poder mantener a sus hijas. Integra la compañía del Teatro Ginásio Dramático, que renueva el teatro con obras  realistas del repertorio francés. También integra la Compañía de Teatro São Pedro, recibiendo críticas favorables por su desempeño. Participa en el estreno de las primeras piezas de autores nacionales. Comparte escenario con el gran actor João Caetano dos Santos del que luego se distancia por malentendidos y maltrato.

En 1856 publica en Rio de Janeiro, en la Imprenta Douz Decembro de Paula Brito, As Consolações, se lo dedica a la actriz Gabriela da Cuhna De Vecchy. En este libro hace mención de su oficio de actriz.

Norohna regresa y se reconcilian, realizan giras, sus hijas también actúan en las obras. Sobre todo Eulalia es reconocida por su talento.

En 1858 publica Páginas da mocidade: memórias das guerras civis do Rio da Prata de 1838 a 1841 como folletín en el Diário do Rio de Janeiro. Publica también artículos diversos en lmprensa do Rio Grande do Sul y otras revistas y periódicos importantes de Río de Janeiro.

Este período en Brasil: su reconciliación con Norhona, la publicación de  Las Consolaciones  y Páginas de juventud, su labor como actriz en importantes teatros, ha sido omitida en las primeras biografías, algunos  datos surgen de recientes trabajos de investigadores brasileños sobre el teatro y la música del siglo XIX en Río de Janeiro y el acceso a la prensa periódica.  Para mayor información recomendamos leer  Joana Paula Manso de Noronha: Uma dramaturga no teatro brasileiro do século XIX (1840-1859) de Elizabeth Ribeiro Azevedo. Y en nuestro país, el minucioso trabajo que están realizando estos investigadores: Velleman/ Belleti, Cronología de Juana Manso en Río de Janeiro.

Son años difíciles para Juana, las giras, intrigas, padecimientos económicos, van deteriorando nuevamente la relación. “He vivido durante tres años y medio entre el insulto y la miseria, entre la resignación cristiana y las compensaciones de consideración social que el mundo da muchas veces sin pedirla por un espíritu de justicia”, le escribe luego a José Mármol. Se separa definitivamente de Norohna.

Conoce a Sarmiento

Sarmiento

En enero de 1859 recibe ayuda financiera de José Mármol y Bartolomé Mitre que le permite regresar con sus hijas a Buenos Aires. (Ver emotiva carta aquí) 

Ya instalada a mediados de año en Buenos Aires, Mármol le presenta a Sarmiento, en ese momento Director del Departamento General de Escuelas, inmediatamente se comprenden y admiran mutuamente. A partir de esta amistad y con su apoyo, consagra su vida a la educación.

Sarmiento encuentra en Juana Manso su aliada para llevar adelante las reformas educativas que quiere implementar, coinciden plenamente en sus ideas: la educación común y fuera de la órbita de la Iglesia, la educación de la mujer, la promoción de la lectura, aulas, materiales y libros adecuados, la renovación de métodos y programas de estudio, formación docente, etc.

Con Mitre, la nombran directora de la primera Escuela Mixta N°1, en la Parroquia de Monserrat, Calle del Buen Orden 123. Durante seis años y dos meses dirige esta escuela, desarrollando planes y programas con materiales modernos; implementa recreos; educación física; música; baile; enseñanza de inglés y francés; elimina los castigos físicos, enseñanza moral no dogmática, a través del ejemplo y el amor. La Escuela Normal Mixta gana un puesto de honor, pero no detiene las continuas persecuciones y la obligación de mudarse en dos oportunidades, teniendo que asumir con su sueldo los gastos de mudanza y el pago del alquiler.

Colabora en los Anales de Educación Común, revista creada por Sarmiento en 1858, para difundir y propagar la educación popular.

En 1860 en la inauguración de la Escuela Modelo de Buenos Aires, reparte entre los asistentes su poema Al propagador de Escuelas, homenaje a Domingo Faustino Sarmiento y un poema dedicado a Bernardino Rivadavia.

En 1862 publica el Compendio de la Historia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, primer manual de historia para las escuelas, basado en la Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina del Gral. Bartolomé Mitre y en el Ensayo Histórico del Deán Funes. La obra se la dedica a Bartolomé Mitre en agradecimiento por su ayuda para poder regresar al país. Mitre la avala y se distribuye como texto escolar. En la siguiente edición la obra llega hasta 1874 y en 1881 hay una nueva edición a cargo de sus hijas.

En 1864 crea con Eduarda Mansilla y Lope del Río, su Director, La Flor del Aire, periódico literario ilustrado dedicado al bello sexo. Allí escribe con el seudónimo Dolores, Mujeres ilustres de América del Sud. En él rescata la vida de mujeres que lucharon por la independencia y libertad, como Encarnación Sanguinet de Varela. Así mismo el relato Margarita, en donde refleja la hipocresía de las relaciones de pareja en el siglo XIX.

En 1864 publica el drama teatral La Revolución de mayo de 1810.

Inaugura con un discurso, el Círculo Literario cuyos fundadores son Lucio V. Mansilla y José Manuel Estrada.

Crea el periódico La Siempre-viva, continuación de La Flor del Aire, que sólo dura un mes. Colabora en otras publicaciones.

Figura como socia, considerada fundadora honoraria, de La Revista de Buenos Aires (Tomo V, página 337).

Escribe el artículo La escuela de Flores, en el que critica duramente los gobiernos latinoamericanos por no destinar fondos suficientes para la educación.

Desde 1865 hasta su muerte, en 1875, dirige la Revista Anales de la Educación ComúnSegunda Época. Siguiendo un método de seminario infiltra el espíritu de la escuela norteamericana, presentándola por sus obras, sus doctrinas y sus hombres más preeminentes. Traduce y publica las principales obras de Horace Mann, obras de Norman A. Calkins, E. E. White, John Lalor, F. Lieber,  entre otros. Publica editoriales, prólogos, informes, conferencias, cartas y  documentos que plasman su visión de la educación: popular, gratuita, metódica, mixta, laica y científica. “Centenares de futuras generaciones vendrán á educarse por la huella luminosa que vienen dejando los Anales”, dice en uno de sus números.

En 1865 renuncia a su cargo de Directora de la Escuela Mixta Nº1, cuando la obligan a despedir a los alumnos varones.

Comienza su amistad con el Reverendo W. Junor, da clases de inglés.

Se convierte a la fe protestante,  hecho que aumenta los continuos hostigamientos que recibe de los católicos fanáticos.

Intensa labor pública y pedagógica

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Inaugura sus lecturas públicas con el relato de los viajes realizados por Sarmiento en 1847.

El 11 de septiembre de 1866 realiza su primer viaje a Chivilcoy invitada para la inauguración del Ferrocarril, propone la fundación de una biblioteca pública.

En octubre regresa a Chivilcoy e inaugura la primer Biblioteca Pública de la Provincia de Buenos Aires “Domingo Faustino Sarmiento”, dona 144 libros de su propiedad, también entrega el Reglamento de Bibliotecas de Nueva York, traducido por ella. Realiza una memorable conferencia pública para recaudar fondos.

El 29 de diciembre Avellaneda le envía un lote de libros con los que el Gobierno contribuye. Colaboran con donaciones de libros: C. Mariño, Juan María Gutierrez, el presbítero Carlos Boeri y Dominga Ramayón, entre otros.

En Abril de 1867 regresa a Chivilcoy para recaudar fondos para la Biblioteca Popular. La primera conferencia sobre Escuelas Comunes la logra dar, pero la segunda, que era la lectura de su drama Rosas, debe ser suspendida por los insultos y cascotazos que recibe de un grupo de vecinos que consideran inmorales  sus ideas. Reclama justicia.

Tampoco puede continuar la conferencia sobre la Reforma Religiosa en Europa que debía dar en la Escuela Catedral Norte, recibe insultos y le arrojan asafétidas en su vestido. Publica dicho acto en La Tribuna y El Nacional. Sarmiento y Mary Mann le escriben cartas de desagravio por estos hechos. Dice Mary Mann en una carta a Sarmiento: “El discurso de Juana Manso es de hacer llorar a un norteamericano lágrimas de sangre. Es un milagro que una mujer criada en la América del Sud pueda escribir tales cosas”.

Inicia correspondencia con Mary Mann, que se extenderá hasta 1872.

Pronuncia una conferencia en Quilmes sobre educación. La escuela es el secreto de la prosperidad de los pueblos jóvenes. Propone la formación de una Sociedad de Escuelas y una Biblioteca Pública. La noticia se anuncia en la Sección de Correspondencia del primer número de la Revista Ambas Américas (1867) que dirige Sarmiento en Nueva York.

Es socia Honoraria de la Sociedad Fraternal.

Sarmiento incluye en la segunda edición de su Vida de Lincoln el poema escrito por Juana Manso sobre la muerte del héroe, algunos versos son traducidos por Longfellow y publicados en el Atlantic Month.

En 1867 apoya y colabora activamente en la campaña presidencial de Sarmiento, es su corresponsal mientras él permanece en Estados Unidos.

Publica Los derechos de la humanidad en el periódico El Inválido Argentino.

En 1867 publica como folletín, en el periódico El Inválido Argentino, la versión de  Misterios del Plata, con el título Guerras Civiles del Río de la Plata. Primera Parte: Una mujer heroica, firmado con el seudónimo Violeta. Se publica desde el 29 de diciembre de 1867 al 11 de marzo de 1868 cuando cierra el periódico y se ve  interrumpida la edición. La novela aparece en formato de libro en 1899 con su título original Los Misterios del Plata y el subtítulo Episodios históricos de la época de Rosas escritos en 1846.

En 1868, el triunfo de Sarmiento como presidente, le permite llevar adelante una intensa labor educativa, funda bibliotecas, promueve los Anales. Escribe, traduce y realiza conferencias para maestras destinadas a la formación y profesionalización y asociación de la docencia. Estas no son bien recibidas, recibe calumnias y terminan en un petitorio elevado a la autoridad educativa pidiendo su suspensión, acusando de inmorales a las clases de gimnasia que buscaba introducir.

Publica en los Anales la traducción Lecturas sobre la educación por Horace Mann con comentarios.

Publica en El Inválido el artículo La educación de la muerte.

En 1869 la nombran vocal del Departamento de Escuelas y Miembro Honorario de la Sociedad Círculo Literario que preside Alejo Avelleyra.

En 1869 publica artículos en defensa del Proyecto de Matrimonio Civil en El Inválido Argentino (Las teorías del Dr. Frías y el espíritu republicano). Publica en la Revista Argentina.

La nombran Socia Corresponsal de la Sociedad Amigos de la Educación Popular de Montevideo.

Figura en la lista de los protectores de la revista masónica “El progreso”, Revista filosófico-social contra las sociedades jesuíticas y vicentinas y propagandista de las doctrinas del racionalismo y de la francmasonería, publicada con la colaboración de las respetables é ilustrados escritores de América y Europa por Luis Ricardo Fors, en Buenos Aires, por la Imprenta del Porvenir, Bs.As. 1869.

Es Miembro Honorario de la Asociación Amigos de la Instrucción Popular de Mendoza.

En 1871,  Nicolás Avellaneda la nombra miembro de la Comisión Nacional de Escuelas, siendo la primera mujer en ocupar ese cargo. Desde allí propone la creación de comisiones parroquiales para la atención de la infancia indigente, con alimentos, ropas y libros. Impulsa en 34 establecimientos su método de enseñanza, eliminación del castigo físico, implementación de recreos, enseñanza de idiomas, planillas por asistencia, y la realización de concursos para los puestos directivos.

La nombran vicedirectora interina de la Escuela Graduada Nº1. Considerada la primera escuela laica, ya que decide eliminar la enseñanza del libro Catecismo Astete. Recibe severas críticas.

Realiza traducciones de Horace Mann y Norman Calkins (Lecciones sobre objetos para los maestros y los padres)

Es cofundadora de la Sociedad Pestalozzi, originalmente conocida con el nombre de Sociedad de Educación, cuyos miembros crean el  periódico Educación moderna.

Últimos Años

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En 1873, los Anales son retirados de circulación durante cinco meses, provocando la violenta reacción de Juana frente a semejante acto de censura.

En 1874 envía a la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires un proyecto de Ley Orgánica de la Enseñanza Común, en la que solicita el profesionalismo de la docencia, sueldos adecuados, vacaciones y eliminación de exámenes, entre otras cosas.

Cansada y muy enferma de hidropesía, se recluye en su casa de Belgrano. La amistad con su joven alumna Carmen V. Campero, mitiga  su soledad. Publica una traducción de Carmen en los Anales de noviembre de 1874: El valor de media corona. (Evening at home).

La enfermedad avanza y finalmente muere el 24 de abril de 1875 a las cuatro de la tarde.  A pesar de haber sido advertida que si no aceptaba recibir los últimos sacramentos por un sacerdote católico no sería recibida en ninguno de los dos cementerios, no declinó de su fe. Fue enterrada en el cementerio británico, como extranjera.

Juana Manuela Gorriti,  acompañó sus restos y dijo en su discurso: “Juana Manso gloria de la educación. Sin ella, nosotras seríamos sumisas, analfabetas, postergadas, desairadas. Ella es el ejemplo, la virtud y el honor que ensalza la valentía de la mujer. Ella es, sin duda, una mujer”.

Su amigo, el pastor W. D. Junor refiere en su discurso de despedida una de sus últimas palabras:

“Viendo los progresos que hace el jesuitismo en mi patria, no puedo menos que temer, que tendré antes de mucho, que buscar lugar en otra tierra donde dar descanso a mis huesos. Si hasta ahora tantas persecuciones y aflicciones he experimentado, ¿qué suerte será la que me reserva el porvenir? Los hombres son indiferentes y las señoras fanatizadas y regimentadas por los jesuitas” .

Y propone el siguiente epitafio:

“Aquí yace una argentina que en medio de la noche de indeferentismo que envolvía a su patria, prefirió ser enterrada entre extranjeros, antes que dejar profanar el santuario de su conciencia por los impostores de sotana”. (Anales, 1875, Nº9)

En 1915 sus restos son trasladados al panteón de Maestros de la Chacarita.