La América del Sud y Sud de Africa por Juana Manso

La monomanía Yankee parece que se propaga con espantosa rapidez por el mundo Oriental, levantándose del polvo de los siglos no ya para reedificar sus fabulosas ciudades, sino escuelas con aparatos, mapas, libros, y trenes americanos.

La China, la Turquia, la Siria, el Hyndostan, se han puesto á la obra, estableciendo á la vez Seminarios y Colegios.

Un viajero moderno, llama á Calcuta, «la ciudad de los colegios.»

Ahí está un reproche que no le cabe á Buenos Aires  Desde 1866 que de todas partes del mundo civilizado se mandan buscar útiles y aparatos de Escuelas al gran bazar de las Escuelas, á los Estados-Unidos.

Sin embargo, los escritores educacionistas de aquel país, no se proclaman á si mismos los educadores por excelencia, y antes critican su obra para estimular el esfuerzo de los artifices !

Hacen bien los habitantes del oriente en sacudir el sueño de sus párpados y reaparecer sobre el mapa de la civilizacion de donde los borró su ignorancia y la decadencia, que es su indispensable corolario.

Si la Escuela penetra en Africa, la raza que habita aquellas regiones quedará redimida de su barbarie tradicional.

Afortunadamente, nosotros no precisamos Escuelas, tenemos unos famosos Colegios Municipales, verdaderos candiles de sebo; tenemos ahora il corso. Es decir que hemos retrocedido unos tres siglos; estamos copiando á la Venecia de los Doges y de los Bravos; aquella fué tambien una famosa República. Es verdad que en pós de la orgia carnavalezca siguió la disolucion social, despues la esclavitud la muerte!

Venecia, la voluptuosa Venecia, hoy no se siente abrumada con el peso de la bota Austriaca, pero dónde está su esplendor pasado y su vida?. Venecia es un cadáver galvanizado, no tiene vida própia.

La América del Sud retrocede á la edad média, mientras el Africa hace Escuelas que curioso fenómeno moral! Y deberémos sucumbir nosotros como la Roma de las Saturnales, y la Venecia del Corso, mientras se modelan en el siglo de la civilizacion cristiana la China y la Siria?

La pluma vacila en la mano estremecida! Buenos Aires no tiene Escuelas para sus hijos, la mezquindad con los niños llega hasta cercenarles el aire respirable, mientras se gastan millones en la orgia Carnavalesca .A dónde vamos á este paso?

Se cristianiza el Africa y nosotros nos barbarizamos!

Hay de que hacer llorar á Dios, como dice la Sra. Mann!

Yo tambien he llorado de envidia, al ver clasificar á Calcuta  la ciudad de los colegios , exclamando, y como clasificará el viajero á Buenos Aires?  La ciudad de las banderitas y de los farolitos. » Pobre pais!

Ortografía original. Anales de la Educación Común. Vol. VIII, 1869.