Exámenes de las Escuelas. Juana Manso. Anales de la Educación Común . Vol IX. 1870 (ortografía original)

Como todos los años, los exámenes escolares han tenido lugar en los ultimos meses del año, en la campaña, antes que en la ciudad, donde el Departamento solo tiene las 9 escuelitas que le ha dejado la municipalidad.

En las escuelas bajo el poder omnímodo de esa omnmíoda corporacion, se decia que los exámenes tendrian lugar en Enero, por que en vista del Mensaje del P. E. á la Legislatura, se esperaba la decision de los padres de la Patria.

Pero el calor, y lo grato de la estacion en el campo ha cooperado para que los Legisladores dejen esas cosas para despues.

Este paréntesis legislativo tal vez dé tiempo para que San Luis de la Peña doctor in partitus infidelis, haga florecer por segunda vez la vara de Moíses ú opere algun otro milagro de la catadura de los consabidos. La Memoria Municipal de este año ha de ser una pieza curiosa en que espero verme canonizada.

Lo que les prometo desde ahora es el cambio. Pero vamos á los exámenes efectuados. Ademas de las escuelas numeradas (criollas) teniamos dos subvencionadas y las de nueva creacion Americanas. Un total de trece escuelas, que fué repartido entre tres comiciones presididas por la Sra. Manso una, otra el Sr. Mitre y Vedia, y otra el Sr. Alió.

No cometeré el desacato de escribir un muevo Informe como el del año pasado, del que nadie ha hecho aprecio ni mencion, á no ser para darme cuatro gritos por lo de las infantas de 15, 17 y algo mas.

Diré sí que todo ha seguido sin interrupcion el curso torcido que hasta aquí, con adicion de que las escuelas se encontraban despobladas por el sarampion, la viruela, la fiebre, el calor.

La escuela que mas asistencia ha presentado, de las que he podido ver, es la de la Sra. Digier.

Digo las que he podido ver, porque aun cuando soy vocal del Consejo de Instruccion no tengo ingreso en todas las escuelas de nuestro cargo, so pena de ser insultada y atropellada por las maestras.

Estoy tentada á esclamar como Larra en su Fígaro. « Oh! qué dicha, la de ser consejera» !!! Como nuestras Escuelas no tienen reglamento, presentan una agradable confusion á los ojos del filósofo cristiano que vé en aquellos niños los hombres y las mujeres de la sociedad del porvenir.

Niños, que tanto amaba el salvador del mundo, y que van creciendo en la mas crasa ignorancia del espíritu del cristianismo, como de lo que es el propio país donde nacieron.

El cisma de los dos Catecismos continúa, y en cuanto hemos  examinado sobre religion encontramos el mismo vacío del sentimiento religioso. Saben el catecismo de memoria; como agua que corre, salen las palabras de sus labios, pero cuando se golpea á sus tiernos corazones, estos no responden sino con el sonído sordo de la piedra!

Eso no obsta á las farsas de las comuniones como espectáculo teatral!

Todo es aparencia! Nada mas. En materia de historia, he en contrado la «Historia Universal, » la «historia sagrada» , la «historia patria », la «historia Argentina» no.

¿Por qué? La razon es sencilla, no existe sino un solo compendio adaptable al uso de las Escuelas y Colegios, y ese escrito por mí, y yo cometí el desatino de ponerle mi nombre, razon mas que poderosa para ser rechazado. Si le pongo otro nombre, ó lo dejo huérfano, los niños habrian gozado el beneficio y yo el premio de mi trabajo.

El resultado de estas luchas tan inícuas como mezquinas, es obvio sin embargo.

Donde no se cultive ni el sentimiento religioso que es la savia de la vida, y donde no se cultive el sentimiento pátrio, por el conocimiento de la historia cuyos eslabones son las generaciones que se suceden una en pós de otra, el sentimiento nacional ó pátrio se embota ó se estingue.

Suprimid el amor á Dios por el cristianismo, y suprimid la historia patria y vereis lo que resta.

Resta la tribu—El gentilismo y el salvaje que sabe del pasado lo que le revelan las consejas de las viejas. Y hoy ni eso entre nosotros porque ya ha habido tiempo de enfriarse el sentimiento patrio y las interminables combustiones políticas se atribuyen á efectos desastrosos de la libertad, porque la ignorancia lo confunde todo.

La realidad es que la masa del pueblo no sabe lo que es patria, y los ilustrados si saben lo que patria significa, tampoco saben contener sus malas pasiones para no deshonrarla por mas tiempo, con sus guerras y anarquía que ya indigestan por inoportunas.

Poner en manos de los niños la historia del pueblo de Israel ó la historia universal de todos los pueblos de la tierra y privarlos tan solo de la suya, porque Fulano (empleado público) ó mengana maestra improvisada, les da su real gana, es una de las monstruosidades que resultan de dejar la educacion pública sin esplicita y minuciosa reglamentacion, que señale á cada uno sus atribuciones y responsabilidades.

Hemos dicho que la escuela Nº 2 dirijida por la Sra. Digier es una de las que ha presentado mayor concurrencia de niños y para mi ha sido un espectáculo tan interesante, que arrancó de mis ojos aquel tributo señal evidente del enternecimiento del corazon.

La escuela No 2 es una escuela verdaderamente de niños indigentes y pequeñitos; entenada del Departamento, aquella pobre escuela apenas ha recibido los bancos y aquellos útiles estrictamente necesarios para la rutina de la enseñanza, pero la Sra. Digier es una de aquellas nobles mujeres que consideran la escuela como el templo de la infancia y la mision del maestro como un sacerdocio.

Su industria inteligente ha creado con los recursos de la pobreza, pero de una incontrastable paciencia, los pequeños elementos indispensables para elevar su escuela al nivel de la enseñanza, que deleita el espíritu y abre el alma de la infancia para recibir en su cáliz inmaculado aquella fé fecunda y aquella luz que no se apaga jamas cuando la enciende el amor que no muere, la semilla de la religion de Jesu Cristo, y la luz eterna del Dios padre verdadero.

Despues en aquella escuela desde el mas pequeño alumno hace lo que sabe y lo esplica á su modo en la pizarra mural.

Toda la enseñanza está acompañada de ilustraciones, recopilacion paciente de la maestra.

Temia ella que la pobreza y sencillez de esos objetos no causase risa á los que no comprenden su uso, pero la impresion fué opuesta, porque solo respeto y simpatia pueden causar en todo corazon bien puesto, esos objetos triviales que la inteligencia del maestro adapta á la instruccion de sus alumnos, acusando sus desvelos, y los afanes que lo agitan para cumplir con sus deberes.

He oido allí niños pequeñitos recitar perfectamente fábulas y versos. Entre todas una chiquilla cuyo nombre ignoro.

El Consejo de Instruccion nada mas ha hecho este año que ayudar el movimiento desquiciador que se manifestó en Febrero sacrificando el Gefe del Departamento á las intrigas que buscaban arrancarlo de su puesto.

Despues tocó su turno á la Señora Manso, que ha sufrido todo antes que renunciar pues era ese alto fin lo que se pretendia. . . . . . Y el Consejo por demasiada deferencia y caballerismo, hubo de ejecutar la órden municipal contra la misma Señora Manso, vocal del propio consejo; si esta Señora no les hubiese advertido adyudándola el Dr. Lopez que era ese el camino que tomaban sin duda que se repite la escena anterior, cuando en vez de juzgar la rebeldia de un maestro el consejo prefirió ajusticiar al superior ofendido.

Nosotros somos asi, y nuestra historia política está llena de esos chistosos quidproquos en que tantas veces hemos errado el camino, en aquella encrucijada terrible donde se cruzan la justicia con la iniquidad. Creo que este error procede de que la justicia está á la derecha y como somos zurdos y la iniquidad está á la izquierda, hacemos como la cabra que siempre tira al monte.

Sin embargo, no pudo escapar la Señora Manso, de una visita insitorial del consejo cuando la municipalidad le hubo participado que esta Señora, enseñaba las pobrecillas de las maestras de tirar el arco y las flechas, á hacer equilibrios (horror!!!) y luego aquellas cositas que el pudor no les consentia revelar á la pudibunda municipalidad!!! ¡Ay! cuantas cositas habrán hecho muchas y seguirán haciendo, sin que la Señora Manso les haya dado lecciones!

La visita del consejo fué muy oportuna; todo un Rector de la Universidad; el Inspector de los Colegios Nacionales; el Señor Inspector Zinny; el Secretario del consejo, jóven que á la independencia del caracter reune un costal de otras eminentes cualidades.

El resultado de la visita, fué un bello articulo del jóven Cantilo en la Tribuna á ruego de su tia Da. Andrea y de otra maestra á quien Dios no le tome cuenta de sus buenas obras; artículo magistral con aires de paliza, donde quedó probado que la Señora Manso es un Cero. Creemos que á ella no le importó gran cosa el asunto y si hoy lo recuerda, es para que este sainete sea completo.

No obstante todas esas picaduras de insectos han tenido su resultado, y este ha sido la desmoralizacion creciente de las maestras. Asi termina 1870 para la educacion pública. Todo en desquicio. Anarquía completa del poder municipal desconociendo todos los otros poderes del Estado. La desobediencia en las escuelas, y tememos muchos que á pesar de sus buenos deseos el Dr. Costa no podrá organizar el Departamento de Escuelas, porqué nosotros mismos nos creamos los obstáculos, ó los crean ciertos reparos, contemplaciones, que sé yo; no me cansa trabajar por el bien de la educacion, pero mi labor es la gota de agua cayendo en un océano. Es fatigarse inutilmente y sin esperanza.

Juana Manso

Anales de la Educación Común . Vol IX. 1870-