Estadística de las Escuelas (Artículo Comunicado) Juana Manso. La Tribuna, 1867.

En una solicitada de la Nación del Mártes Unos aficionados de la Intrucción, se empeñan en probar que no sé hacer cuentas de restar.

La causa de la educación es tán hermosa que no necesita ser defendida por anónimos, al contrario, es un honor ocuparse de ella; si esos Señores aficionados, quieren dar sus nombres contestaré; previniéndoles que en materias cientificas no basta la aficion, es preciso saber.

Luego eso de que los ayudaré, me ayudarán, nos ayudarémos; siento tener que decirles que yo no me asocio sino con personas que conozco, y reconozco por mis iguales, porque me he llevado siempre del adagio vale mas sola que mal acompañada; los señores aficionados pueden ser  personas muy honorables, pero guardar el anónimo en materia tan inocente y que es de interés público, no les favorece mucho, mas parece un pretesto para mascarme desde lejos, que el deseo de ilustrar la cuestión.

Ni hay cuestión posible, no hacemos estadística nosotros todavía: por ejemplo en un periodiquito que acaba de aparecer con el nombre de La Escuela Primaria, en vez de Asistencia media—dice Existencia media, lo que es un error de sentido común, porque existencia es una idea concreta—ser ó no ser—pero ser á medias no es posible.

Veo  en ese periodiquito la estadística siguiente: Escuela No. 4, existencia anterior 60, entradas 10, salidas 5, existencia actual 165, asistencia media 50. Otra – Escuela Nº 10- existencia anterior 116, entradas 12, salidas 54, existencia actual 124, asistencia media 103. Yo entiendo pues que 60 + 10 = 70 — 5 = 65 y que 116 +  12 =  128 — 54 = 74.

En las escuelas de varones hay movimientos marcados asi, Escuela del Pilar, existencia anterior 128, entradas 12, salidas 5, existencia actual 135. Parece que esto puede acercarse mas á la realidad si decimos: 128 + 2 = 130 — 5 = 125. 

Pero es lo que sucede, quien cuenta yerra, y quien escribe yerra también como v. g. en la frase aficionados de la en vez de á la. Se hace derivativa una oración afirmativa, se coloca en genitivo un artículo que nació dativo y es tan lógica esta construcción como si habiendo de regresar á España, dijese uno, parto de la España en vez de, parto á España ó para España.

Veo con placer que los señores aficionados de la Instrucción, han cambiado el doña Juana guarango, por el misia preceptora [como decía un maestro albañil del departamento]; pero, yo no puedo correr el albur de cuestionar con personas que pueden muy bien, ser los frailes de siempre con otras alforjas, ó personas que no hayan ofendido á quienes no es dable que les dirija la palabra.

La estadística no es tampoco hueso de la basura que los perros se disputen gruñendo y mordiéndose; y finalmente deponga la comparsa de aficionados su dominó de mascaritas, porque yo firmo lo que escribo y he probado hasta hoy que no soy sonza, ni me asustan fantasmas.

Juana Manso.

La Tribuna, jueves 31 de enero , 1867, año XIV, Nº3905.