El Derecho y la Fuerza- Como se trataban los salvajes unitarios. Juana Manso. Fragmento de Guerras Civiles. 1868

La época de la tiranía de Rosas debe conservarse a las venideras por la tradición escrita, y merece ser estudiada en sus detalles, para comprender que ella ha podido producir la degeneración completa de un pueblo, unida a la ignorancia crasa de las masas y al olvido absoluto de todo sentimiento de humanidad. El solo hecho, la sola sospecha de pertenecer o haber pertenecido al partido político que se denominó unitario, era suficiente para despojar un hombre de todos sus derechos; de manera que el sistema federal, el más perfecto y liberal de los sistemas de gobierno, ha sido en la República Argentina el arma homicida de la tiranía, prueba irrefragable de que jamás hemos sido federales. .. y que acaso no lo llegaremos a ser nunca sin la inteligencia y la virtud por bases de la sociedad. Quiénes han tenido razón entretanto en sus opiniones? Los unitarios o los federales? Lo decidirá un día la historia que estudie las condiciones de vida en que nos dejó la colonia. La anatomía del cuerpo social, que algún día hará la historia, reivindicará la opinión de los que preferían asumir la forma unitaria para educar el pueblo en la práctica de las instituciones hasta el día en que estuviese habilitado a gobernarse libre e inteligente por si mismo; condenando a la vez los que han puesto en práctica el absurdo de la federación en un país despoblado, sin rentas, sin industrias, sin vías de comunicación, vegetando en el aislamiento. De esto ha resultado que no somos unitarios ni federales, sino países desgraciados donde la soberanía popular es una sombra que explotan los ambiciosos para sus fines particulares. No podemos afianzar que Rosas supiese lo que eran ambos sistemas políticos de gobierno, pero es un hecho que proclamando la federación su gobierno personal, reposaba sobre la base de la unidad. El populacho y la vulgaridad que sabían menos que él, se habían habituado a considerar los unitarios como animales dañinos, antes que como sus semejantes. Los sentimientos de humanidad se extinguieron en aquella época en que todo autorizaba el degüello y la violencia.

Fragmento de GUERRAS CIVILES DEL RIO DE LA PLATA PRIMERA PARTE. – UNA MUJER HEROICA – por Violeta. — 1838 –

(Publicado en forma de folletín en El Inválido Argentino, desde el 29 de diciembre de
1867 hasta el 16 de marzo de 1868, en que deja de salir el periódico)