Editorial de Juana Manso a la Memoria del Ministerio de Culto, Justicia e Instrucción Pública. 1870 (Ortografía original)

(Ortografía original)

Tenemos á la vista un volumen encuadernado de 301 páginas. Memoria que el inteligente Dr Avellaneda, Ministro de Instruccion Pública de la Nacion, ha presentado este año al Congreso.

Es verdad que ese libro ademas de los datos concernientes á la educacion, contiene tambien los relativos al Culto y á la Justicia, pero aun así la Memoria de este año es un comprobante de la laboriosidad con que el Dr Avellaneda segunda los esfuerzos de la administracion del Señor Sarmiento en pró de la educacion pública.

Si el Culto fuese en esta república lo que él es en la carta de la humanidad, un asunto privativo de la conciencia individual; si la Justicia no se resintiese del vicio radical de nuestras  instituciones que pretendiendo alcanzar la libertad apenas llegan al cesarismo, es probable que el Ministerio de Instruccion tuviese influencia mas directa en la promocion de un sistema universal de Escuelas Comunes, á pesar que el propio Señor Ministro proclama la organizacion vecinal, en lo que tiene perfecta razon, sin que por eso el Ministerio de Instrucción no sea suceptible de una oportuna transformacion, tomando por base la organizacion del Departamento Nacional de Instruccíon pública de los Estados Unidos.

Los trabajos de aquella oficina bien podrian servirnos de norma para encaminar los nuestros; no se nos objete que aqui no hay leyes previsoras y apropiaciones de tierras para la educacion á poner en parangon, ni datos luminosos á presentar. Es nuestra misma desnudes sobre la materia la que requiere con urgencia esas pesquisas directas, que sugeridas á todas las provincias pondrian en evidencia que ninguna de ellas posée, ni reglamentaciones ni apropiaciones de rentas, ó tierras reservadas al sosten de la educacion, estatuyendo vice versa todas sus constituciones, que las Municipalidades cuiden de las escuelas públicas gratuitas.

El resultado de esa viciosa concepcion ó del desconocimiento de los medios con que se pone en elaborada promocion un amplio sistema de instruccion pública, es que desde 18 años atrás que esas constituciones están en vígencia, el atraso y la ignorancia se mantienen en el estatu quo.

La provincía de San Juan se dió una ley de Escuelas en 1851 : deseariamos conocerla para poder emitir nuestro juicio sobre su eficacia en promover la educacion.

No basta hacer una ley, si esta no es la reglamentacion pura del derecho con la necesaria expansion y los medios realizables de ejecutar algo, la presencia de la ley por si sola, no subsana los males existentes. Por ejemplo, Chile tiene una ley de escuelas, y la educacion

pública no está allí abandonada al capricho de este ó aquel empleado ó corporacion, sino que todo está reglamentado y Chile tiene ya codificadas sus leyes de escuelas; pero eso no basta, una ley puede ser eficaz y puede no serlo : puede propenderá la difusion de la enseñanza ó puede impedir su desarrollo.

El Congreso Argentino que tan generoso se ha mostrado este año, sobresaliendo el diputado Costa en todo lo que á la educacion se ha referido, hubiera podido con mas razon votar leyes de tierras para las necesidades vitales de las provincias. Podrá objetársenos que la tierra no tiene valor; pero cuando las cartas de las colonias de la Nueva Inglaterra, hicieron esas apropiaciones, la tierra valia allá lo que vale hoy aqui, en algunas provincias, nada; lo que vale en los territorios de los Estados todavía muy poca cosa, sin que por eso el Congreso de aquella magna república haya dejado de votar Un Imperio para vías ferreas y Escuelas.

Digasenos que entre nosotros la tierra no está mensurada, y la cuestion de límites interprovinciales no decidida: y entónces dirémos todavia que es una cuestion urgente y que el Congreso debe ocuparse de ella con prefencia á otras muchas y aun saltando sobre la guerra.

La Memoria del Señor Ministro, presenta la estadística escolar de algunas provincias entre las que no figura la de Buenos Aires porque sin embargo de estar mas próxima al Gobierno Nacional acaso sus resortes administrativos en este ramo estén mas relajados que las de otras provincias distantes.

El Señor Ministro manifiesta que la falta de un cuadro general del censo escolar defrauda uno de los objetos de su memoria. Efectivamente la comparacion de los dos censos el de problacion y el escolar con el de asistencia media á la escuela son la base de todas las sugestiones que pueden hacerse á la legislatura, bien sea para poner en evidencia la exigüedad de los recursos presupuestados, bien para pedir reglamentaciones sobre las autoridades que han de vigilar la escuela y poner en accion los medios de conseguir una asistencia que no defraude ni las esperanzas ni el dinero que se derrocha, ni el tiempo que corre para no volver jamas.

Las ligeras observaciones que dejamos consignadas no impiden que felicitemos cordialmente al Dr Avellaneda por su laboriosa memoria, deseando igualmente que el año venidero, mas claro el horizonte político se aprovechen mejor los recursos de muestra riqueza aplicándolos á objetos mas útiles que la desastroza guerra civil que hoy nos aflige.

A pesar de todos los obstáculos que surgen de un perpetuo estado de guerra, vemos que el Gobierno Nacional hace esfuerzos por mudar el curso de las ideas dominantes de una política belicosa. La exposición Nacional de Córdoba, el planteamiento de líneas telegráficas, las innovaciones en el plan de estudios en la Universidad de Córdoba, los profesores Alemanes y otros importados al país como otros tantos gérmenes de progreso científico, la venida del Señor Gould, con el intento de establecer un observatorio Astronómico en Córdoba son hechos que hablan muy alto en favor del presente gabinete nacional. Todavia tantos elementos benéficos pueden ser barridos de la superficie de nuestro suelo por los vientos contrarios de la revuelta, y la ignorancia armada con su maza destructora; pero en tal caso la responsabilidad inmediata y remota caerá sobre aquellos que vienen posponiendo el bien del pais à sus pasiones individuales.

Los gobiernos no son los únicos responsables, los pueblos también lo son, y todos los ciudadanos de un país lo son, cada uno en su esfera.

Las resistencias opuestas á la marcha ilustrada de Rivadavia, han obstado por un cuarto de siglo á la organizacion del país y á la educacion del pueblo, tambien han servido á inmortalizar aquel eminente estadista, cuyo genio no alcanzó en vida clasificacion mas simpática que la del Zapo del diluvio!

Su alma colosal no tiene ya la forma poco graciosa en que la había encerrado el creador, pero su nombre vivirá en los siglos futuros bendecido por las gentes y respetado como el de un buen servidor de su patria.

Los hombres públicos nunca deben perder de vista esos ejemplos de alta enseñanza para confortarse en sus empresas y consolarse en sus derrotas; y porque tambien hay derrotas que equivalen á una victoria.

Si no se matan las ideas; tampoco mueren los principios, unas y otros son la herencia de las generaciones y la bandera que sostienen los espiritus elevados en la esfera de accion que llegan á alcanzar.

El progreso es minimo, ardua la tarea, dolorosa la lucha, pero cumplir su deber y morir por él es tambien la grande aspiracion de los corazones honrados.

ANALES DE LA EDUCACION COMUN. VOLUMEN IX. —SETIEMBRE DE 1870. —NÚM. 2.