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Correo del Plata, Juana Manso. La América Ilustrada, 1872

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Buenos Aires, Agosto 13 de 1872.

Ya el telégrafo trasandino nos ha puesto al habla con Chile, que la navegacion del estrecho de Magallanes habia aproximado de muchos dias.

Es este el hecho mas grandioso de la historia de estos países i que repetido en todas direcciones alcanzaría tal vez a morigerar nuestra raza latina, tan bien dotada de imajinacion como la sajona de sentido práctico.

Cuándo será el dia en que el telégrafo nos una también a los Estados Unidos, para que cada conmoción de los hilos remede una sacudida magnética de Volta? Quién verá ese milagro en los siglos?— Entretanto hai otro proyecto en via de realización, el cable submarino que nos pondrá al habla con el Brasil i por su intermedio con Europa, porque también se trata de otro cable para Lisboa desde el Pará prolongándose el cable por toda la costa del Brasil.

Sin embargo de lo perjudicial que nos ha sido hasta hoi la influencia de las ideas europeas, estas conquistas de la civilización moderna a las que merced a nuestras guerras civiles íbamos escapando hasta ahora, han de influir poderosamente en el desarrollo del comercio, i en el afianzamiento del orden i de la paz, sin la cual ningún progreso se puede esperar. Debemos agradecer a Dios de lo que estamos viendo hoi los que en nuestra infancia hemos visto nacer la comunicación fluvial con Montevideo por un cuter, después por una goleta; rechazado el primer paquete a vapor que vino de los Estados Unidos en 1835, prefiriendo los barquitos a vela que nos mecían tres i aún ocho dias sobre las ondas del Plata, apesar del horrible mareo con que pagábamos nuestra estupidez. Quien vio aquellos dias i compara hoi la cantidad de vapores que cruzan los ríos Paraná i Uruguai, los que diariamente parten de ambos puertos Montevideo i Buenos Aires, mientras raro es el dia que no llegan de Europa para donde existen dobles lineas quincenales, para Francia, Inglaterra, Alemania e Italia; faltando solo la de los Estados Unidos para la que existe presupuestada hace años una fuerte subvención mensual. Sin duda que se sorprende del progreso de los pueblos neo-latinos, principalmente de la República Arjentina cuyos telégrafos se han estendido en el último año hasta el confín de sus desiertos; pero a los ambiciosos no nos contenta eso todavía, recordando lo que los Estados Unidos han realizado en menos de un siglo de existencia dejándonos a perder de vista, debatiéndonos entre los rezagos perversos del medieval importado a el suelo virjen de la América por la conquista española.

En pos de los telégrafos vendrán los caminos de hierro i mucho se ajita aquí el ferrocarril trasandino: pero es necesario ademas una revolución radical en las ideas, un cambio de frente completo en la lactancia intelectual de estos pueblos que ignoran todo i que alimentan su actividad intelectual con la lectura de las novelas españolas. El espíritu humano no puede alcanzar la meta que es el ideal del cristianismo, con tales andamios.

Son incalculables los males que produce la ignorancia, (i el mundo es ignorante) pero mui principalmente donde el pueblo esté llamado a gobernarse a sí mismo; lo que por ahora no pasa de un desiderátum, la mas amplia instrucción es querida para el ejercicio del gobierno propio. (Self Government.) Es pues una evolución intelectual urjentemente requerida; evolución cuya base reside en la escuela primaria i cuyo domo es la enseñanza universitaria, para hacer no retóricos fofos i doctores romanos, sino hombres del siglo XIX.

Hoi sentimos aquí un gran movimiento para la creación de bibliotecas populares; el pueblo que tenga la fortuna de saber leer, leerá; los que sepan francés, inglés, italiano, podrán obtener algunas ventajas, los que sepan solo castellano, qué leerán? Estos pueblos ignoran todo, la historia propia como la ajena; la jeografia, las ciencias naturales, el derecho, los progresos manufacturales, todo. Habrá libros en castellano que satisfagan la demanda de instrucción propia que corresponde a las bibliotecas? La pendiente de retroceso, en que rueda hace tres siglos el idioma de Cervantes, nos arrastra también a nosotros, los descendientes de aquella estirpe i de aquella lengua. Lo dice nuestra literatura en ciernes. Es un enigma para mi que los que pueden escribir caminen con los talones para el oriente de la humanidad i no se sacien de revolver con la punta de su bastón los harapos del pasado. Que sea esa la misión de los anticuarios, vaya en gracia, pero que para llamarse literato o ha de hacerse versos, o ha de saber en la punta de la lengua loque pasó en tiempo de la conquista i antes de la conquista, con el énfasis de la suficiencia, mientras los problemas latentes de la vida moderna se les escapan sin apercibirlos siquiera, es lo que no puede comprenderse. Para surtir nuestras bibliotecas populares, necesitamos, pues, traducir mucho—i traducir libros que cambien el curso de las ideas de medio mundo, capaces de operar una revolución tan radical i completa como la que en el siglo pasado produjeron en Francia los enciclopedistas, si bien debemos guardamos nosotros de los peligros de la descreencia; aunque para decir la verdad, tal vez haya mas apariencia que realidad en esto de devoción. I no exajero, hai mucha jente cuya sola relijion se cifra en dos palabras—cumplir con la iglesia.

He oído decir o leido en los diarios que se ha formado aquí una asociación llamada de “Socorros a Cuba.’’—Ignoro sus trabajos; así es que nada puedo decir sobre ella sino que parece que se ha instalado. Lo que no puedo dejar de admirar es la impasibilidad con que toda la América está presenciando el duelo a muerte de los libres cubanos contra sus opresores seculares! Clama al cielo, tanto heroísmo i tanta indiferencia!

La cuestión Arjentino-Brasilera, no está todavía resuelta, ni es posible vaticinar como se resolverá, porque está de por medio un odio de raza, heredado de nuestros primojenitores desde la dominación española en Portugal. La guerra no nos hace cuenta, i ménos cuenta le hace a la dinastía de Braganza, que es bueno no confundir con el pueblo del Brasil, tan liberal i tan demócrata, apesar de los carachás del imperio.

El gabinete imperial i la prensa de Rio Janeiro se alarman porque el Congreso Arjentino ha autorizado al gobierno para la compra de encorazados; qué diría pues el Brasil, si en lugar de la República Arjentina, tuviese a la Prusia por vecino o a los Estados Unidos, con su Westpoint alerta, perfeccionando el arte de matar como decía Horacio Mann! Añeja diplomacia, cuándo desaparecerás del mapa-mun di para dejarlo bajo la ejida protectora del sentido común! El gabinete de San Cristóbal cree haber puesto una pica en Flandes, teniendo por estados limitrofes, la Bolivia, el Estado Oriental i el Paraguai, para celebrar tratados Cotejipe! Si no fuera una política sonsa, mereceria los honores del examen, pero el gabinete de San Cristóbal no ha contado con la huéspeda, con las transformaciones humanas; con las afinidades de familia, con los telégrafos i los ferrocarriles que rompiendo el aislamiento, han de operar en el curso del tiempo, la fraternidad de pueblos que la Providencia ha hecho hermanos por los grandes vínculos de la sangre, la lengua, i la continuidad territorial. Todo esto si la cadena de volcanes que borda la costa del Pacifico no cambia la hireometria de nuestro mapa. I no me tomen por esto que temo, por algún profeta de la desgracia, o alguna sibila que busca la revelación del futuro en los signos cabalísticos de algún templo misterioso dedicado al culto de la nigromancia. No soi nada de eso, pero recordando las estintas naciones del Asia, i tantos imperios convertidos en ruinas, pienso en mi raza i el suelo volcánico que habita, en el fanatismo que la obceca, en su pereza tradicional, i cierro los ojos del espíritu, doblo la frente i en el profundo recojimiento de mi alma digo: “Hágase Señor tu voluntad asi en la tierra como en el cielo.”

Juana Manso

La América Ilustrada, New York, Setiembre 30, 1872.

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