CARTA DEDICATORIA DE JUANA MANSO EN MAVROGENIA O LA HEROÍNA DE GRECIA a Doña Pascuala Beláustegui de Arana, Consejera de la Sociedad de Beneficencia de Buenos Aires.1836.

Benemérita Compatriota:

Vuestros nobles esfuerzos por la ilustración de las hijas del Plata, grabando en mi pecho un recuerdo eterno del buen desempeño del destino de Presidenta de la Sociedad de Beneficencia que tan dignamente llenasteis, me han inspirado  el deseo de daros un testimonio público de admiración  y aprecio dedicándoos la traducción de la presente obrita. Ella encierra los hechos de una Griega tan ilustre como heróica.

Vuestra educación y principios tal vez no aprueben los de la interesante Modena, y sin embargo, apesar de la notable variedad de vuestros caractéres, os asemejáis.

Mavrogenia ofreció á su patria trofeos y laureles; vos ofrecéis á la nuestra excelentes madres de familias á quienes sin dejar de inspirar un desinteresado patriotismo, enseñáis los límites que nos prescribieron nuestra naturaleza y la sociedad. En fin, la habitante del Peloponeso célebre en la carrera de las virtudes cívicas, será el estímulo de los hombres libres, miéntras vuestro nombre menos público, pero quizas mas querido, se recordará con enternecimiento, tanto por aquellas á quienes la fortuna siempre caprichosa condenó á la miseria, como por esa clase que la ambición de los hombres ha creado y de las que nuestras sábias leyes ha prohibido el tráfico.

Concluyo deseando admitáis indulgente á mi Mavrogenia, y no dudéis del afectuoso respeto con que se firma vuestra S. S.

Q.V. M. B.

JUANA MANSO.

Dedicatoria de Mavrogenia ó la heroína de Grecia, novela histórica acompañada de una carta de la heroína, á las Damas francesas. Con las notas necesarias á Las circunstancias, atendida la organización de una gran parte de la Grecia, escrita del francés por Ginouvier, traducida al castellano por Doña Juana Manso y dedicada a  Doña Pascuala Beláustegui de Arana, Consejera de la Sociedad de Beneficencia de Buenos Aires, Buenos Aires, Imprenta Argentina, 1836. LEER