Carta de Sarmiento a Mary Mann. 1868

Señora Mary Mann. Oscawana, Julio 2 de 1868.

Mi estimada amiga:

Llegóme sin inconveniente su estimada dirijida a Lake Oscawana, Pickhill, N.Y. y cuando me preparaba a contestarle recibí la que venía dirijida a Nueva York. Creo mas oportuno que dirija los manuscritos a Mr. Edward Davison, Cónsul Argentino. 128 Pearl St. ¿Cree V. que el manuscrito sobre Aberastain pueda publicarse tal como es? Es una última tentativa de revivir el terror y la causa que movió a acabar con aquel sistema. Puede omitirse, si no está en armonía, con la vida de Quiroga y la del Chacho.

Sobre Juana Manso, pocos datos puedo suministrarle. Pertenece a una familia decente de Buenos Aires. Fué casada con Norohgna (página 2a.). Ha estado en Filadelfia, y fué conocida como Mrs. Noroghna (sic). Había llamado la atención como poetiza (sic), i autora de composiciones de imajinación.

En 1858 la coloqué en una escuela de ambos sexos. Es preciso que V. sepa que en Buenos Ayres, Rivadavia para abrir escuelas públicas de mujeres, creó una sociedad llamada de Beneficencia, que a mas del cuidado de los hospitales de mujeres, tiene la dirección de las escuelas de mujeres.

Esta institución produjo al principio el inestimable resultado de jeneralizar la educación de las mujeres de manera que hoi Buenos: Aires, tanto en la ciudad como en la campaña, tiene igual i a veces mayor número de mujeres que de hombres en las Escuelas; pero sus (3a. página) beneficios no han pasado de ahí.

La sociedad se compone de veinte señoras viejas, ricas, ignorantes, mujeres, hermanas o algo de los gobernantes que las nombraron hace veinte o diez años. Un secretario varón les lleva sus cuentas. Fué esta Sociedad el obstáculo insuperable que tuve para organizar la educación en 1858. Yo era Jefe del Departamento de Escuelas (Superintendente), de las de hombres; las de mujeres: no estaban a mi cargo; y ningún sistema eficaz i jeneral podía organizarse, en rentas, inspección, métodos, libros, etc., etc.

Juana Manso solicitó de esta sociedad le diesen una escuela; y como el saber es cosa que le ocupa poco a la sociedad, no hicieron caso de su solicitud, Entonces yo creé una escuela de  “ambos sexos” , siendo Mitre ministro (página 4a,), para colocarla a ella, a fin de aprovechar de su conocida instrucción y honrar en ella al talento; pues es la única mujer que se consagre a las letras.

Mi objeto además era crear escuelas para los dos sexos reunidos, a fin de que andando el tiempo pudiese arrancarse “aquella mala yerba de la sociedad” de Beneficencia. Hoi hai quince escuelas de ambos sexos, como lo verá en el número de los Anales que ha debido llegarle. Hai quince de varones; i quince de mujeres; i si no están publicados los estados de las de mujeres, es porque la tal “sociedad” está peleada con la tinta y el papel, i cuesta arrancarle datos sobre sus escuelas, i cuando los da miente, altera las cifras.

Sin entrar en estos detalles i solo aludiendo a la Manso, (5a. página) convendría que V. extrañase que tal organización, “única en el mundo” exista en Bs. Ayres siendo visiblemente obstáculo, para que se dicten leyes, para la educación por la dificultad de ejecutarlas, dos superintendencias, con separados edificios de escuelas, rentas, libros, etc., etc.

Volviendo a la Manso, yo la traté en Buenos Aires. El incidente de Lima, que refiero en mi carta, dio lugar a que su nombre llamase la atención. El Ministro de Instrucción pública le encomendó revivir los Anales, a que no quiso suscribir el Gobierno de la ciudad de “Buenos Aires” , por “ no tener fondos” !! Ahora le toman veinticinco ejemplares!!!!

En una carta que me escribió hace algunos meses, me cuenta su “conversión”. La lectura de los “Anales” (cuando yo los escribía); mis discursos (página 6) las fiestas de inauguración de escuelas, etc., habían despertado en ella el sentimiento de la piedad i comprendido la grandeza de la idea. Se lamentaba de haber malogrado su vida en hacer versos y componer novelas, jurando consagrar el resto de sus días a la grande obra. Su promesa la cumple con zelo (sic). Mucho ha sufrido de “desdenes” , tanto a su persona como a su obra; pero- va venciéndolo todo. Mis cartas, que ella publica, le hacen mucho bien, i la revisten de autoridad. Un verso suyo que Longfellow ha traducido al inglés, y mándadole yo, le hará mucho bien; porque la enaltece. De una carta de V. le mandé copia, también. Ha emprendido dar “ lectures” , i el más “ esplendido” éxito ha coronado su tentativa, (página 7). Una persona me escribe, diciéndome mucho bien de estas “Lecturas” en las que ha sido imitada por otros. Ella me escribe lo siguiente: Abril 27. Decididamente las Señoras invaden el salón de Lectura —la moda se introduce, i la mujer será arrancada a su idiotismo colonial. He ganado una batalla, la mas ardua, porque es contra las costumbres; pero con ayuda “de Dios i de mi derecho”, mi triunfo es ya un hecho. Le mando mi discurso inaugural”.­

No lo he recibido; pero me escriben que fué excelente. Es la única persona que se ha apasionado por llevar la cruz, sobre sus hombros; i V. ve que con decisión, i resignada a (sic) sufrido todo.

Debe V. hacer justicia a Don Manuel Montt en Chile, ministro primero, Presidente después. Desde el principio (página ocho) comprendió todo el alcance de la revolución. Hoi me escribe en el mismo sentido. Sus ministros partidarios no lo segundaron, sino en cierta medida. Creo a juzgar por sus cartas, que Costa, mi ministro de instrucción, entra de lleno en la idea i espero que mi libro sobre Escuelas de los E. Unidos, vaya a tiempo de despertar al público del sopor.

El secretario de la Legación en París, Don Manuel García, me escribe la carta que le adjunto ya esplicando como nosotros el glorioso fenómeno de los E. U. — Escuelas.

Le incluyo el retrato de la Manso, que me ha mandado en este correo.

Mucho espero, en efecto, del  jeneroso esfuerzo de V. Aquellos pueblos, incapaces de juzgar por sí mismos, “creen” , cuando aquellos que miran con respeto, les hablan bien, de lo que sin esto estiman en poco. Mui sorprendidos se quedaron cuando la “Revue de Deux Mondes” habló de Civilización i Barbarie. Duelo.

Su affmo. amigo SARMIENTO.

( Del libro de María Velasco y Arias, María, Juana Paula Manso. Vida y acción. Buenos Aires, 1937)