Su Vida

Los Primeros Años

Colonial-plazamercado111w

Juana Paula Manso nace en Buenos Aires, en el barrio de Monserrat, el 26 de junio de 1819.

«En treinta de Junio de mil ochocientos diez y nueve, el Pbro. D. Apolinario Cano, bautizó solemnemene una niña nacida el día veinte y seis del mismo mes se llamó Juana Paula es h. l. de Dn. José Ma. Manso y Da. Teodora Cuenca fueron padrinos D. Francisco Cascallares y Doña Isidora Piñeyro a nombre y pr. comisión a Da. Manuela Chabes, a quienes se previno y doy fe. Por comisión y decreto del V.  Provor, Cyrilo E. Garay, Cura actual» (Libro de Bautismos de N.S. de Montserrat del año 1830, folio 153. Velasco y Arias)

Su padre, José María Manso, nacido en Málaga, arribó al Plata en 1799. Ingeniero civil y agrimensor, ejerció su profesión en ambas márgenes del Plata. De convicciones  liberales, adhirió a la Revolución de Mayo. Unitario y colaborador del gobierno de Rivadavia, impulsó la creación de la Sociedad de Beneficencia Educativa, que fundó las escuelas de las Catalinas y de Monserrat, en esta última estudiaría luego Juana Paula.

Su madre, Teodora Martínez Cuenca no es seguro que fuera porteña de linaje hispano, como afirman varios biógrafos, ya que desde 1817 hasta 1821, estuvo en vigencia la prohibición del matrimonio entre un español y una hija del país. Su hermano  D. Luciano Cuenca, fue servidor  en la Cuarta Compañía del Segundo Batallón del Cuerpo de Infantería Voluntarios Patricios que recibió del Virrey Liniers el grado de Sub-teniente, por su destacada participación el las Invasiones Inglesas. No hay muchas más referencias sobre ella.

En 1821 nace su hermana Isabel.

Desde pequeña Juana se destaca por su inteligencia y curiosidad.  «Aprendí a leer por mi misma– dice en una carta a Sarmiento en 1868- preguntando una letra y otra, combinando los sonidos y empecé a leer a los seis años de edad.» Su padre estimula y guía su educación, la lleva a tertulias y conciertos, al café porteño La Victoria, donde Juana recita odas patrióticas. También lo acompaña en sus viajes de agrimensor, lo que le permite conocer costumbres y paisajes de ambas orillas de Plata, que luego describirá en sus novelas.

Concurre a la escuela Monserrat, que en 1824 se convierte en la  primera Escuela Normal del país creada por Bernardino Rivadavia. Se aburre y siente rechazo por los métodos de enseñanza. Lee a la perfección, pero es aplazada al no poder memorizar el alfabeto. «…en la escuela, donde me sujetaban al aprendizaje sistemado del alfabeto, no pasaba del «Cristo», porque no podía comprender su valor alfabético y como ‘empacaba’ allí, no iba adelante», refiere en la citada carta a Sarmiento. Las lecturas escolares no le atraen, en cambio devora las Fabulas de Samaniego, los Consejos a mi hija, Isabel o los desterrados y cuanto libro caía en sus manos.

Su padre es amigo de colaborador en el gobierno

Su padre trabaja para el gobierno de Rivadavia. Muchas veces en su hogar presencia discusiones acaloradas entre unitarios y federales, inestabilidad, intrigas y sospechas que van desarrollando su imaginación y conciencia sobre el destino de la patria. Cuando Rosas gobierna sufre los decretos escolares que imponían reglas autoritarias en favor del gobierno.

Se interesa en el estudio de idiomas, especialmente del francés  y realiza estudios de música y canto en la Academia de don Antonio Picazzarri y de piano con el maestro Pedro Esnaola.

A los trece años traduce del francés El egoísmo y la amistad o los defectos del orgullo con el seudónimo de Una joven argentina, que su padre hace imprimir en Montevideo y Mavrogenia o la heroína de Grecia, sobre la obra de Jean François Ginouvier Mavrogénie ou l’héroïne de la Grèce, nouvelle historique et contemporaine. Suivie d’une lettre de l’héroïne aux dames parisiennes (París, 1825).  Esta obra la dedica a la Sociedad de Beneficencia y lleva al frente una carta original en felicitación de la creación del Colegio de Castas, establecido en San Miguel. Ya ve Vd.  -le dice en carta a Sarmiento- que debutaba por la educación y me declaraba antiesclavista y negrófila. Escribe poemas.

Las persecuciones del gobierno de Rosas se van intensificando, su casa es vigilada. En 1836, su padre se instala definitivamente en Montevideo.

Sin otros estudios escolares, Juana Manso se revela como autodidacta de vocación literaria y pedagógica, con interés especial por el estudio de idiomas.

Exilio a Montevideo

Pitango-puerto-montevideo-1829

La situación política recrudece y en 1840 toda la familia Manso emigra a Montevideo. Dejan en venta su casa, pero es confiscada y vendida en subasta pública, ingresando el importe en la Caja de Depósito.

Promueve la confección de una bandera que bordan niñas porteñas y que secretamente llega al General Lavalle y a los expatriados en Montevideo. El joven oficial Bartolomé Mitre dedica unos versos a la señorita Manso. Por esta acción patriótica recibe un anónimo y habladurías, comenta Mariquita Sánchez en una carta.

Publica sus primeras composiciones poéticas y Recuerdos de la infancia en El  Nacional de Montevideo.

En 1841 funda el Ateneo de Señoritas, escuela para niñas, que instala en dos habitaciones de su casa, en la calle San Pedro 246.   Las alumnas aprenden lectura, aritmética, gramática, geografía, lecciones de moral, francés, piano, canto, labores y dibujo. Se cuenta entre sus alumnas Dolores Lavalle, la hija del jefe unitario. «Fue este el primer establecimiento femenil montevideano en que se enseñó geografía y un breve cursillo enciclopédico…los diarios de la época hacen a su fundadora los mayores elogios», dice Van Gelderen en su Curso de Pedagogía Familiar en 1875.

Toma contacto y participa en las discusiones políticas y estéticas de los emigrados argentinos, Esteban Echeverría, Juan María Gutiérrez, Rivera Indarte y José Mármol, su amigo y crítico, entre otros.

Publica en El Nacional poemas románticos o celebratorios: La mujer poeta y A Corrientes vencedora y otros en El Constitucional.

Cuando Oribe, aliado de  Rosas, domina Montevideo, la familia Manso debe refugiarse en Río de Janeiro.

Exilio a Río de Janeiro - Montevideo

Rio-de-Janeiro

En Río de Janeiro da clases particulares de castellano y francés.

Se cartea con José Mármol,  quien la consuela y alienta en su labor literaria. Se familiariza con la literatura en idioma portugués. Lee a Basilio de Gama, Claudio Miguel da Costa, Goncalves de Magalhaes, Goncalves Días y a las poetisas Clorinda y Narcisa Amalia da Costa Siqueira.

Compone un conjunto de coplas y análisis filosóficos que titula Fragmento sobre una momia egipcia que se halla en Río de Janeiro. Envía colaboraciones poéticas a los diarios de Montevideo.

En 1843 El Nacional publica con el título Varias composiciones inéditas desde Río de Janeiro  sus poesías Una tumba y Una lágrima para ella.

Concurre al Conservatorio de Arte Dramático.

En 1844 regresan a Montevideo. Es nombrada directora de una escuela para niñas.  Redacta un Manual para la educación de niñas.  Dice en el Álbum de Señoritas: «En 1844 emitimos esa misma opinión al señor general D. Melchor Pacheco y Obes, cuando era ministro de la guerra en Montevideo, y tuvimos el gusto de oír su aprobación; empezamos a escribir una tablas de lectura y el mismo señor Pacheco y Obes nos facilitó la imprenta del gobierno para imprimir gratis.»

Inicia su amistad con Juan Bautista Cúneo, militante de la Joven Italia, quien refugiado en Montevideo la pone en contacto con la colonia de italianos. Conoce a José Garibaldi y a su esposa Anita Ribeiro, se adhiere a su causa.

Publica en Montevideo, Armonía. Homenaje de amistad al Sr. Don Juan Bautista Cúneo.  La oda se compone de 298 versos que exaltan la lucha por la unidad y la libertad del pueblo italiano.

Las penurias económicas obligan a la familia a regresar nuevamente a Río de Janeiro.

Matrimonio y viaje a Estados Unidos y Cuba

18_taunay_rua_direita_rio_janeiro_s

Da clases particulares a las familias de la aristocracia y se relaciona con el ambiente cultural y literario de Río.

Conoce a Francisco Sá de Norohna, talentoso compositor y violinista portugués , que tiene mucho éxito en Río y Pernambuco, donde lo llaman “el Paganini portugués”, se enamoran  y en julio de 1845 se casan.

Emprenden una gira artística por el norte de Brasil.  Pierde un embarazo.

A principios de 1846, animados por la aventura y llenos de ilusiones parten para Estados Unidos. Organizan conciertos en Filadelfia y Nueva York.  Las presentaciones despiertan interés, se publican buenas críticas en los diarios, pero no recaudan el dinero suficiente para subsistir, sufren humillaciones y penurias. Incluso en una ocasión, Juana debe suplir de imprevisto a los músicos que abandonan a su esposo por falta de pago, y lo acompaña en el piano. La barrera del idioma, la vertiginosa vida comercial y mercantil, le generan una mala impresión del país. Valora el lugar de la mujer, goza de libertad y puede ejercer una profesión. Conoce métodos de enseñanza más modernos y visita instituciones. Toma contacto con la prédica de los abolicionistas, que refuerzan sus convicciones contrarias a la esclavitud. Deja sus impresiones en un diario que le escribe a su hija por nacer, el Manuscrito de la madre, que luego convertirá en artículos para diarios de Brasil y Argentina.

En Filadefia, en medio de la soledad y las privaciones comienza la redacción de su novela Misterios del Plata.

El 13 de octubre nace su hija Eulalia. Compone la letra del oratorio Cristóbal Colón, con música de Norohna,  que se estrena en la Sociedad Alemana de Nueva York.  Ante la difícil situación que afrontan ya que los conciertos en  New York y Washington no tienen la repercusión esperada, deciden partir hacia La Habana.

En 1847 llegan a Cuba, donde son bien recibidos. La lengua y amabilidad de los habitantes de la isla, su música y baile enamoran a Juana. Nace en marzo de 1848 su hija Herminia.
Recorren diversas ciudades. No deja de advertir los rigores de la dominación española, cuya economía está basada en el trabajo esclavo de las plantaciones de azúcar.«El más absoluto y adusto despotismo militar», dice en sus Recuerdos de Viaje,  que luego publicará en Prensa de Rio Grande (1849) y La Ilustración Argentina  (1853). Compone su primer trabajo teatral, un drama en verso titulado El huérfano (El Avisador de Comercio-La Habana, 1 y 1.4. 1848- Citado por Luisa Cymbron en su obra Francisco de Sá Noronha (1820-1881): um músico português no espaço atlântico).

A mediados de 1848 la familia regresa a Brasil.

Regreso a Río de Janeiro: creación y desdichas

DSC_2117

Imparte educación a las familias de la aristocracia  y comienza a esbozar su novela contra la esclavitud: La Familia del Comendador.

En 1851 se estrena  La Familia Morel, drama-vaudeville, adaptación de Los misterios de París de Eugène Sue.  También compone el texto Esmeralda y en 1852 la obra  A Saloia. Todas estas obras con música de Francisco  Sá  de Norhona son estrenadas  con éxito en los más  importantes teatros de Brasil.

El 4 de enero de 1852 funda, edita y escribe junto con otras colaboradoras, el periódico O Jornal das Senhoras. Modas, Litteratura, Bellas-Artes, Theatros e Critica. Incluye, en forma de folletín, su novela Misterios del Plata, desde el 4 de enero hasta el 4  de julio de 1852. Hay artículos sobre la emancipación de la mujer, contra el racismo y la esclavitud, partituras, poemas y crónicas de viaje. Los primeros números casi son escritos en su totalidad por ella, luego,  cuando retorna a Buenos Aires, el periódico continuará bajo la dirección de Violante Atalipa Ximenes de Bivar e Velasco, su colaboradora.

En 1853  se estrena  la obra  Ditador Rosas e a Mazorca con música de Francsco Sá de Norohna.

Toma carta de ciudadanía brasileña, para poder inscribirse en la carrera de Obstetricia.

Muere su padre, del que recibía apoyo moral y ayuda económica. Su matrimonio entra en crisis y su esposo la abandona quedando sola a cargo de sus hijas.

Retorno a Buenos Aires

09_pellegrini_plaza_victoria_s-1

Escribe a sus amigos José Mármol, Valentín Alsina y Bartolomé Mitre, informando su deseo de volver a la patria. Ya sin Rosas en el poder, en  julio de 1853,  llega  con sus dos hijas a Buenos Aires.

Se ofrece como maestra pero no la aceptan.

Publica en La Ilustración Argentina un artículo titulado Emancipación moral de la mujer y Recuerdos de viaje, en el que describe su viaje a La Habana. Publica en El Plata Científico y Literario.

El 1 de enero de 1854, funda en Buenos Aires el semanario Álbum de Señoritas. Periódico de Literatura, Modas, Bellas Artes y Teatros. Contiene artículos sobre la emancipación de la mujer,  educación popular, filosofía, homeopatía, relatos de viajes por el interior de América, notas sobre avances científicos, críticas a la Iglesia y comentarios en tono irónico sobre modas. Y como folletín su novela La familia del Comendador. Las ideas son rechazadas, despiertan polémicas, irritan. El semanario debe cerrar en el octavo número, por falta de suscriptores.

Da clases particulares de inglés, francés e italiano, pero no son suficientes para sostener a sus hijas. Decide retornar a Brasil.

En 1856 Francisco Sá de Norhona regresa a Rio y el matrimonio se reconcilia. Juana retoma su carrera de dramaturga y debuta como actriz. ( … inicia a sua carreira dramática como actriz no Teatro Ginásio Dramático – Almanak Administrativo, mercantil e industrial…, Rio de Janeiro, Eduardo e Henrique Laemmert, 1856, p. 325 e ss. Cita del libro de Luisa Cymbron: Francisco de Sá Noronha (1820-1881): um músico português no espaço atlântico ).

Junto son su esposo forman una compañía teatral. Sus hijas Eulalia y Herminia participan en la obras. En febrero de 1858 los periódicos anuncian que la compañía  do Teatro Ginásio Dramático que integra la familia viajan a Bahia. (Obra citada de L. Cymbron). Esta etapa poco estudiada y difundida, de Juana  actriz, merece una mayor investigación, ya que ha sido omitida en las biografías siempre citadas.

Al año siguiente las desavenencias regresan y el matrimonio se separa en forma defintiva.

Conoce a Sarmiento

Sarmiento

A mediados de 1859 regresa definitivamente a Buenos Aires con sus hijas.

José Mármol le presenta a Sarmiento, en ese momento Director del Departamento General de Escuelas, inmediatamente se comprenden y admiran mutuamente.

Sarmiento encuentra en Juana Manso su aliada para llevar adelante las reformas educativas que quiere implementar, sobre todo después de su viaje a Estados Unidos: la educación común y fuera de la órbita de la Iglesia, la educación de la mujer, la promoción de la lectura,  implementación de nuevos métodos y programas de estudio, libros adecuados, formación docente.

Junto con Mitre, la nombran directora de la primera Escuela Normal Mixta N°1, en la Parroquia de Monserrat, Calle del Buen Orden 123. Durante seis años y dos meses dirige la escuela, desarrollando planes y programas con materiales novedosos, implementa recreos, educación física, música,  enseñanza de inglés y eliminación de castigos físicos. La Escuela Normal Mixta gana un puesto de honor, hecho que no detiene las continuas persecuciones y la obligación de trasladarse en dos oportunidades, haciéndose cargo con su sueldo de los gastos de mudanza y del pago del alquiler.

Adhiere al Partido Autonomista fundado por Alsina junto con Bartolomé Mitre, José Mármol, J C. Gómez y Sarmiento.

Colabora en los Anales de Educación Común, revista creada por Sarmiento un año antes, para difundir y propagar la educación popular.

En 1860 en la inauguración de la Escuela Modelo de Buenos Aires, reparte entre los asistentes su poema Al propagador de Escuelas, homenaje a Domingo Faustino Sarmiento y un poema dedicado a Bernardino Rivadavia.

En 1862 publica el Compendio de la Historia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, primer manual de historia para las escuelas, basado en la Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina del Gral. Bartolomé Mitre y en el Ensayo Histórico del Deán Funes. La obra es aumentada hasta 1874 y en 1881 sus hijas se hacen cargo de la edición.

En 1864 crea con Eduarda Mansilla, La Flor del Aire, periódico literario ilustrado dedicado al bello sexo, que dirige Lope del Río. Escribe con el seudónimo Dolores, Mujeres ilustres de América del Sud. En él rescata la vida de mujeres que lucharon por la independencia y libertad, como Encarnación Sanguinet de Varela. Así mismo el relato Margarita, en donde refleja la hipocresía de las relaciones de pareja en el siglo XIX.

En 1864 publica el drama teatral La Revolución de mayo de 1810.

Inaugura con un discurso, el Círculo Literario cuyos fundadores son Lucio V. Mansilla y José Manuel Estrada.

Crea el periódico La Siempre-viva, continuación de La Flor del Aire, que sólo dura un mes. Colabora en otras publicaciones.

Figura como socia, considerada fundadora honoraria, de La Revista de Buenos Aires (Tomo V, página 337).

Escribe el artículo La escuela de Flores, en el que critica duramente los gobiernos latinoamericanos por no destinar fondos suficientes para la educación.

Desde 1865 hasta su muerte, en 1875, dirige la Revista Anales de la Educación ComúnSegunda Época, donde publica y desarrolla las ideas de educación popular, gratuita, metódica, mixta y  científica. Siguiendo un método de seminario infiltra el espíritu de la escuela norteamericana, presentándola por sus obras, sus doctrinas y sus hombres más preeminentes. Traduce y publica las principales obras escritas por James Pyle, J.P. Wickersham, Norman A. Calkins y Horace Mann, entre otros.

En 1865 renuncia a su cargo de Directora de la Escuela Normal mixta, cuando la obligan a despedir a todos los alumnos varones.

Dicta clases de inglés en en templo anglicano de la calle 25 de mayo y comienza su amistad con el Reverendo W. Junor.

Se convierte a la fe protestante, hecho que aumenta los continuos hostigamientos que recibe de católicos fanáticos.

Intensa labor pública y pedagógica

rJGEzkj7W_720x0

Inaugura las lecturas públicas con el relato de los viajes realizados por Sarmiento en 1847.

El 11 de septiembre de 1866 realiza su primer viaje a Chivilcoy invitada para la inauguración del Ferrocarril,  propone la inauguración de una biblioteca pública.

En octubre regresa a Chivilcoy y funda la primer Biblioteca Pública Domingo Faustino Sarmiento, dona 144 libros de su propiedad y entrega el Reglamento de Bibliotecas de Nueva York, traducido por ella,  realizando una memorable conferencia para recaudar fondos. El 29 de diciembre Avellaneda le envía un lote de libros con los que el Gobierno contribuye. Colaboran con donaciones de libros: C. Mariño, Juan María Gutierrez, el presbítero Carlos Boeri y Dominga Ramayón, entre otros.

En Abril de 1867 regresa a Chivilcoy para recaudar fondos para la Biblioteca Popular. La primera conferencia pública sobre Escuelas Comunes la logra dar,  la segunda, que era la lectura de su drama Rosas,  debe ser suspendida por los insultos y cascotazos que recibe de un grupo de vecinos que consideran una inmoralidad sus lecturas.

Tampoco puede continuar su conferencia sobre la Reforma Religiosa en Europa que intentaba dar en la Escuela Catedral Norte, donde recibe insultos y le arrojan asafétidas en sus vestidos. Publica dicho acto en La Tribuna y El Nacional. Sarmiento y Mary Mann le escriben cartas de desagravio. Dice Mary Mann en una carta a Sarmiento: “El discurso de Juana Manso es de hacer llorar a un norteamericano lágrimas de sangre. Es un milagro que una mujer criada en la América del Sud pueda escribir tales cosas”.

Inicia correspondencia con Mary Mann, que se extenderá hasta 1872.

Pronuncia una conferencia en Quilmes sobre educación. La escuela es el secreto de la prosperidad de los jóvenes. Propone la formación de una Sociedad de Escuelas y una Biblioteca Pública. La noticia sale en la Sección de Correspondencia del primer número de la Revista Ambas Américas (1867) que dirige Sarmiento en Nueva York.

Es socia Honoraria de la Sociedad Fraternal.

Sarmiento incluye en la segunda edición de su Vida de Lincoln el poema escrito por Juana Manso sobre el héroe, luego traducido por Longfellow y publicado en el Atlantic Month.

En 1867 colabora en la campaña presidencial de Sarmiento, y es su corresponsal mientras él permanece en Estados Unidos.

Publica Los derechos de la humanidad en el periódico El Inválido Argentino.

En 1867 publica como folletín, en el periódico El Inválido Argentino, la versión castellana de Misterios del Plata, con el título Guerras Civiles del Río de la Plata. Primera Parte: Una mujer heroica, firmado con el seudónimo Violeta. Se publica desde el 29 de diciembre de 1867 al 11 de marzo de 1868. Cierra el periódico y se ve nuevamente interrumpida la edición. La novela aparece en formato de libro en 1899 con su título original Los Misterios del Plata y el subtítulo Episodios históricos de la época de Rosas escritos en 1846.

En 1868, el triunfo de Sarmiento como presidente, le permite retomar la fundación de bibliotecas y la distribución de los Anales.

Realiza conferencias para maestras, destinadas a la profesionalización de la docencia. Estas no son bien acogidas y terminan en un petitorio elevado a la autoridad educativa pidiendo su suspensión, acusando de inmorales a las clases de gimnasia que buscaba introducir.

Publica en los Anales la traducción Lecturas sobre la educación por Horace Mann con comentarios.

Publica en El Inválido el artículo La educación de la muerte.

En 1869 es  nombrada vocal del Departamento de Escuelas y Miembro Honorario de la Sociedad Círculo Literario que preside Alejo Avelleyra.

En 1869 publica artículos en defensa del Proyecto de Matrimonio Civil en El Inválido Argentino (Las teorías del Dr. Frías y el espíritu republicano)

Es nombrada Socia Corresponsal de la Sociedad Amigos de la Educación Popular de Montevideo.

Figura en la lista de los protectores de la revista El progreso, Revista filosófico-social contra las sociedades jesuíticas y vicentinas y propagandista de las doctrinas del racionalismo y de la francmasonería, publicada con la colaboración de las respetables é ilustrados escritores de América y Europa por Luis Ricardo Fors, en Buenos Aires, por la Imprenta del Porvenir, Bs.As. 1869.

En 1870 asiste a la Primera Conferencia de Maestros.

Es Miembro Honorario de la Asociación Amigos de la Instrucción Popular de Mendoza.

En 1871,  es nombrada por Nicolás Avellaneda,  miembro de la Comisión Nacional de Escuelas, siendo la primera mujer en ocupar ese cargo. Desde allí propone que se formen comisiones parroquiales para la atención de la infancia indigente, con alimentos, ropas y libros. Impulsó en 34 establecimientos su método de enseñanza, que eliminaba el castigo físico, e introducía la enseñanza del idioma inglés, las planillas por asistencia, y la realización de concursos para los puestos directivos.

Es nombrada vicedirectora interina de la Escuela Graduada Nº1.

Realiza traducciones de Horace Mann y Norman Calkins (Lecciones sobre objetos para los maestros y los padres)

Es cofundadora de la Sociedad Pestalozzi, originalmente conocida con el nombre de Sociedad de Educación, cuyos miembros crean el  periódico Educación moderna.

Últimos Años

Gorriti-Retratos-Salta-Argentina-Bolivia_LRZIMA20111217_0004_4

Los Anales son retirados de circulación durante cinco meses, provocando la violenta reacción de Juana frente a la censura que este hecho implica.

En 1874 envía a la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires un proyecto de Ley Orgánica de la Enseñanza Común, en la que solicita el profesionalismo de la docencia, sueldos adecuados, vacaciones y eliminación de exámenes, entre otras cosas.

Cansada y enferma se recluye en su casa de Belgrano, donde enseña a leer y escribir a niños de bajos recursos. La amistad con Carmen Campero de Gómez del Campo, su alumna de 13 años,  atenúa su soledad.

El 24 de abril de 1875, a las cuatro de la tarde, muere de hidropesía.  A pesar de haber sido advertida que si no aceptaba recibir los últimos sacramentos por un sacerdote católico no sería recibida en ninguno de los dos cementerios, no declinó de su fe. Luego de dos días fue enterrada en el cementerio británico.

Juana Manuela Gorriti, la escritora argentina que despidió sus restos dijo en su discurso: “Juana Manso gloria de la educación. Sin ella, nosotras seríamos sumisas, analfabetas, postergadas, desairadas. Ella es el ejemplo, la virtud y el honor que ensalza la valentía de la mujer. Ella es, sin duda, una mujer”.

En su discurso el pastor W. D. Junor cita una de sus últimas palabras:

«Viendo los progresos que hace el jesuitismo en mi patria, no puedo menos que temer, que tendré antes de mucho, que buscar lugar en otra tierra donde dar descanso a mis huesos. Si hasta ahora tantas persecuciones y aflicciones he experimentado, ¿qué suerte será la que me reserva el porvenir? Los hombres son indiferentes y las señoras fanatizadas y regimentadas por los jesuitas» .

El pastor Junor propone el siguiente epitafio:

“Aquí yace una argentina que en medio de la noche de indeferentismo que envolvía a su patria, prefirió ser enterrada entre extranjeros, antes que dejar profanar el santuario de su conciencia por los impostores de sotana”. (Anales, 1875, Nº9)

En 1915 sus restos son trasladados al panteón de Maestros de la Chacarita.

Start typing and press Enter to search

Shopping Cart