Por última vez. Juana Manso. La Tribuna 6 de febrero de 1867

A los mismos aficionados.

No respondo acusaciones anónimas. Yo firmo lo que escribo, nunca he esquivado la responsabilidad de mis actos, y para decir la verdad nunca me he puesto antifaz. 

Si los señores aficionados tienen siempre que emplear en frivolidades, fáltame á mi el que preciso, para ocuparme de cosas útiles. No esquivo la cuestión, pero conozco mi derecho y sé mi deber; lo repito, ni soy sonsa, ni me asustan fantasmas.

Ninguna persona de mediano sentido común, acepta cuestiones con desconocidos, corno toda persona que se respeta á si misma no traba relación, con persona que no sabe quien es.

Que se proponen los señores aficionados? Probar que soy una ignorante y que carezco de la capacidad que me atribuyen otros?

Si es una acción justa la que emprenden, por que esquivan la responsabilidad de sus palabras?

Si se persuaden que con estas cargosidades me mortifican, les diré para su descanso que no les doy la mas mínima importancia ni á vdes. ni á los aprendices de literato, que suelen querer costearla conmigo, porque cuentan con la impunidad, de mi aislamiento.   

Temprano me enseñó mi padre, que las cosas toman como de quien vienen, y que las malas acciones quedan con el que las practica; lo único que puedo sentir, cuando la pedrada me viene de algún amigo pérfido, es pena; y luego me acuerdo de Judas traicionando á Jesús, de aquel santo que sufría con divina resignación.

Les he hecho el honor de darles una lección de gramática el otro dia y les he exigido que se presenten á rostro descubierto, para no darles el gusto de añadir otro capítulo á las diarias canciones que cantan en el salón del Departamento allá en el saloncito del fondo, en el de las reuniones.

Será muy cómodo atacar una mujer por la prensa valiéndose del anónimo, pero yo que soy amiga de la justicia, no quiero defraudarlos de la gloria del triunfo que van Vds. á obtener cuando á la faz del mundo entero hayan Vds. probado

1º Que no sé hacer una cuenta de restar, lo que lejos de ser indiferente, seria una calamidad pública, algo mas sério, un cataclismo educacionista.

2º Que he hecho no sé que troca tuita en no sé que cosa.

3º Que no sé que otra sonseras mas.

No guerreros del pensamiento, no aficionados de la educación, firmad vuestra interpelación para que la posteridad os corone y os aplauda el presente.—Amen. 

Juana Manso.

La Tribuna 6 de febrero de 1867. Año XIV, Nº 3909

There are no comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Start typing and press Enter to search

Shopping Cart