Mesa del Editor por Juana Manso. Anales 1871.

Con verdadero placer rejistramos en este número de los Anales, el informe del Inspector Jeneral Sr. Garcia Aguilera, sobre el estado de la educacion pública en la Provincia de Catamarca, una de las mas lejanas y menos favorecidas para su propio desarrollo, falta de aquellos elementos que vigorizan á los pueblos para la conquista de su propio bienestar. El Sr. Garcia Aguilera está en el buen camino y las juiciosas reflexiones de su informe, como los datos desconsoladores que presenta á la consideracion del Gobierno y de los vecindarios son los mas caracterizados para despertar el interés de todos y llamar á una accion comun y multíplice á todos los habitantes de Catamarca.

La verdad debe decirse entera, porque las medias verdades son la túnica de la mentira: ni hay doctrina tan perniciosa como la de lisonjear la vanidad de los pueblos ofuscando su raciocinio y engañándolos con apariencias muy distantes de la realidad de las cosas. El camino que hasta hoy han trillado los Anales es justamente ese camino duro y difícil de no adular mi mentir; nos place encontrar hermanos en esa tarea y reconociendo uno de ellos en el infatigable Sr. Garcia Aguilera, le enviamos nuestras cordiales felicitaciones.

Sin la creacion de un Departamento Jeneral de Escuelas en cada Provincia, que tenga bajo su entera supervision la planteacion y jeneralizacion de un sistema regular de educacion pública, así como la formacion de la estadística que constate el estancamiento de la difusion de la enseñanza ó su progreso; el perfeccionamiento de los métodos, la introduccion de aparatos, el reparto de útiles, las observaciones del porcentaje de la asistencia y aquella perseverante paciencia y anhelo por el adelanto de la juventud que patentizado á los vecindarios acaba por empujarlos á la accion. La fábrica de los edificios apropiados es otra de las tareas del Departamento Jeneral, para que se arraigue el hábito de proveer á escuelas para los niños como la primera y esencial preparacion del ciudadano para el ejercicio de sus futuros derechos y cumplimiento de sus futuros deberes.

Es notable que todos los pueblos de nuestra campaña posean edificios para Escuelas, y solo la ciudad de Buenos Aires presente el triste espectáculo de la anarquía, sin haber construido un solo edificio en estos diez años. Las demas provincias, sedientas de reposo y bienestar, desangradas por las guerras civiles y ahogadas por el desierto que inutiliza la feracidad del suelo y apaga las esperanzas de la industria, acaso por su deseo de romper esas barreras que convierten su opulencia en miseria, lleguen primero que esta provincia á establecer sistemas mas regulares de educacion pública.

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— El Asilo Rural del Tordillo es ya un hecho, debido á la paciente energía y loable perseverancia del señor D. Mariano Mendiburu, Juez de Paz de aquel destino, hace años. Cuántos obstáculos ha tenido que superar el señor Mendiburu lo sabe Dios, y algunos de sus amigos. Despues de haber fundado el Asilo de Castelli, hoy en los solitarios Medanos del Tordillo, se alza otro humilde techo destinado á albergar á los niños huérfanos de aquel partido, como á todo el que desee aprovechar los beneficios de la educacion. Estos dos Asilos, el de Santa Isabel en Castelli y el de los medanos del Tordillo, que creemos se llamará Asilo Jeneral Belgrano, son para ambos sexos y están á cargo de matrimonios; el marido en el Departamento de los varones, la mujer en el de las niñas, dividiéndose las tareas.

El Asilo Santa Isabel fué inaugurado hacen tres años con seis ú ocho niños, hoy es una escuela regular, que cuenta 60 alumnos. Para el del Tordíllo hay ya como 20 niños inscritos.

Estos dos partidos, Castelli y Tordillo, no tienen centros de poblacion y son de los mas pobres de nuestra campaña; este es un ejemplo para los Jueces de Paz que hacen política, en vez de atender á las necesidades locales de los vecindarios.

No hay otro medio de resolver el problema de la instruccion en las poblaciones esparsas, sinó la planteacion de Asilos Rurales ó internatos campestres. Las Escuelas de los pueblitos son para aquel vecindario solamente, pero no puede pretenderse racionalmente que  vecindario solamente, pero no puede pretenderse racionalmente que sean la Escuela Central de diez leguas en contorno.

Verdad es que nuestras Lejislaturas no han hecho subdivisiones territoriales que faciliten la civilizacion de los habitantes de la campaña, que no parecen ciudadanos de la provincia, sinó colonos de la Ciudad-Imperio.

No solo la subdivision de la tierra en acres, sinó en distritos municipales, escolares y electorales, sinó la planteacion de Cortes de Justicia, ó Juzgados que administren este ramo esencial de un Gobierno regular. ¿Por qué ha de venir el labrador á la ciudad á dilucidar su derecho cuando lleva el mayor peso de las contribuciones de donde deriva la renta de la administracion? Esta es una iniquidad atroz. Pero no solo debe centuplicarse la division de los distritos municipales, como los Juzgados de Paz.

Y crease que esas municipalidades Asiáticas y esos Jueces de Paz, especies de Seides ó Mandarines Chinos, son otras tantas remoras al desarrollo de la educacion pública en la campaña además de ser la perpetuacion del réjimen colonial aplicado al habitante de la campaña por el habitante de la ciudad. De un tiempo á esta parte, el gaucho se ha tornado un personaje esplotable para los poetas y los arengadores de oficio; pues en lugar de endiosarlo ó lamentar su destino, no le usurpen sus derechos, eduquénlo, supriman el personaje, que el gaucho sea una tradicion desvanecida y no el grotezco desgraciado de los filantrópicos de aparato.

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— En la madrugada del 4 de Febrero ha fallecido el Dr. D. Luis José de la Peña; victima acaso de las sordas ajitaciones que trabajaron su organismo en la apasionada lucha de desquiciar ayudado por sus amigos, el órden de cosas establecido desde 1856 en la direccion de las Escuelas Públicas. El Dr. Peña despues de renunciar por la impotencia de sus años, al puesto de Jefe del Departamento Jeneral de Escuelas, descubrió que su renuncia no habia sido sincera y para contentarlo un poco tuvieron sus amigos anarquizar y desquiciar, armados de la Municipalidad como del mas alto poder del Estado, crear otro departamento, con perjuicio de la renta pública que ya sostiene otras dos oficinas con igual objeto, cuando el interés público ganaría en que solo hubiese una.

El triunfo fué completo y el desquicio se efectuó, consumándose el escándalo; pero Dios sabe llamar á juicio el hombre cuando mas engreido se encuentra en el zenit de sus aspiraciones.

Los Anales fueron opositores al Dr. Peña, no como individuo sinó por la conviccion que no estaba al nivel del siglo en que vivimos, ni poseia los conocimientos que necesita el educacionista. Los dos informes que pasó al gobierno cuando Jefe del Departamento Jeneral de Escuelas son la revelacion tácita, no solo de su ignorancia absoluta en la materia como de la pobreza de su injenio, y aun de la vulgaridad de su estilo como escritor.

No se encuentra en esos informes, ni doctrina, ni conocimientos jenerales los mas triviales, ni estadística regular, brillando por el lenguaje encomiástico á la beneficencia paternal del gobierno, como si no fuese un deber de la administracion atender á las necesidades públicas!

No queremos abundar en mayores consideraciones; el Dr. Peña ya no existe, él obstó á que se realizasen reformas radicales, sin gozar de su triunfo; tan cierto es que ciertos delitos de los hombres si escapan á la justicia social no pueden escapar de la justicia divina.

Inflexibles con los vivos, ante la tumba, nuestro corazon se contrista y humillamos la frente en el polvo, pidiendo á Dios use de su misericordia para con el pecador.

Con todo, no nos falta la triste enerjía para decir la verdad, hasta lo último, porque detestamos la hipocresia, y no comprendemos la mentira, ni al borde de las tumbas; por que es mas caritativo en ciertos casos el silencio, que el panejírico embustero que disputa su fallo á la verdad de los hechos, elevando su perfil severo en el espacio vacio y sobre la tumba que encierra los restos inertes del que ha dejado en pos de sí los hechos de su vida, ó su alma vaciada sin reserva en las pájinas que escribió su mano.

El verdadero monumento que perpetúa el nombre del justo, ó del sabio, en la memoria de las jeneraciones, es aquella estela luminosa que dejan en su pasaje por las tierra los Washington, los Belgrano, los Francklin, los Peabody, mil otros. Feliz aquel cuyo solo elojio fúnebre es la narraccion de su vida, y cuyo solo monumento es su propio nombre gravado en una tosca piedra.

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—En las monarquias de la Europa existia una tocante ceremonia que consistia una vez muerto el Rey, en que un heraldo de armas gritase á las multitud de los Cortesanos reunidos en las ante comarcas reales.

Señores! El Rey nuestro señor ha muerto !!!

 Pausa.

Señores! Viva el Rey nuestro señor!!!

Esto responde á aquel dicho: á Rey muerto, Rey puesto.

La municipalidad, perseverando en su conducta anárquica, ha nombrado por sí y ante sí, nuevo Jefe de su Departamento ad hoc á D. Márcos Sastre, autor de los textos de educacion China.

Nombramiento que abre de nuevo de par en par las puertas de las Escuelas, al monopolio del empleado encargado de dirijirlas. En moral, llámase á esto prevaricar.

El Mensaje del Gobierno á la Lejislatura duerme entretanto encarpetado; con todo esperamos que hoy que no está el Dr. Peña de por medio, las Escuelas volverán bajo la direccion del Departamento JeneraI. Salvo si no mediaren otros empeñitos, para conservar los cinco mil al Sr. Sastre. Y salvo lo que determine en adelante la fiebre amarilla.

Aun cuando los Anales han sido prohibidos á las Escuelas Municipales por la Municipalidad, queden constatadas nuestras sinceras felicitaciones á los Maestros y Maestras de Escuela por la readquisicion de su antiguo Inspector con refuerzo de autoridad. Tan cierto es que en el pecado lleva el hombre la penitencia !

Ortografía original. Anales de la Educación Común. Vol. IX. Febrero de 1871. Núm. 7.

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