Las revolucionarias de la América del Norte. Fealdad, masculinidad y la luz del intelecto por Karina Paola Belletti

The Revolution era un boletín semanal de las sufragistas norteamericanas Susan B. Anthony y Elizabeth Cady Stanton, que se publicó en Nueva York desde enero de 1868 a febrero de 1872. Era un periódico combativo que se animaba a abordar todos los temas del universo femenino del siglo XIX. Se ocuparon de la política, las finanzas, el sufragio, la maternidad, el divorcio, los derechos laborales y hasta llegaron a denunciar a la iglesia católica de Argentina; al relatar, en el ejemplar del 18 de noviembre de 1871, los actos de autoflagelación en masa de una misa en Córdoba. Fue la voz de la expresión del sufragismo y los inicios del feminismo en Estados Unidos.

Eran mujeres de avanzada, en tiempos en que la apariencia física era la medida del castigo o aprobación social. Pertenecían, además, a una época en la que la frenología era una teoría pseudocientífica muy en boga en el siglo XIX y sin ninguna validez en la actualidad. Afirmaba que se podía determinar el carácter, los rasgos de la personalidad y las tendencias criminales, basándose en la forma del cráneo, cabeza y facciones.

En este blog de Juana Manso, la fea más bella y luminosa de nuestro país, encontramos la vara con la que medían la belleza femenina las activistas más importantes de Estados Unidos en 1871.

El recorte, cuya traducción adjuntamos, se encuentra en la página tres del ejemplar del sábado 11 de noviembre de 1871 de The Revolution, bajo el título La apariencia física de las mujeres de letras (The Looks of Literary Women).

Las descripciones de las proporciones y las regularidades de las facciones son ecos de las definiciones de la frenología. Los patrones de la belleza estética están claramente descriptos y registrados. Sin embargo, las revolucionarias tuvieron la capacidad de ver que la luz de sus pensamientos y la chispa de sus almas eran la poción que las podía transformar a los ojos de todos. En su interior, estaba la varita mágica que las convertiría de Cenicientas a reinas de un mundo nuevo.

Karina Paola Belletti, traductora y profesora de inglés. Se encuentra investigando las mujeres y Sarmiento, Sarmiento y Laura Porter y el origen de la escuela pública en Argentina con Dr. Barry Velleman, profesor emérito de español de Estados Unidos, investigador y autor de Mi estimado señor, ICANA, 2005.
TRADUCCIÓN

LA APARIENCIA FÍSICA DE LAS MUJERES DE LETRAS

Rara vez, las mujeres de alto intelecto son bellas: hay una cierta masculinidad en la frente y los rasgos. Sin embargo, hay excepciones a la regla y la Srta. Landon, sumamente femenina y bella, así lo era.

Al igual que la Sra. Stanton, que es en exceso bella, aunque la Srta. Anthony y la Sra. Livermore son de apariencia simple. Maria y Jane Porter eran mujeres de ceño alto y rasgos irregulares tal como la Srta. Sedwick. Anna Dickinson tiene un rostro de marcada masculinidad; el de Kate Field se ve bien pero no es bello y el de la Sra. Stowe, se considera definitivamente común.

Alice y Phoebe Cary tenían rasgos sin distinciones, aunque la dulzura de la personalidad mucho agregaba a la apariencia personal. Margaret Fuller de espléndida forma craneal, tenía rasgos irregulares. A pesar de ser para nada hermosa, bajo el resplandor de sus palabras, algunas veces, se veía casi radiante.  Charlotte Bronte poseía los más increíblemente bellos ojos de color marrón bien oscuro y su cabeza, una forma perfecta. Era tan pequeña que parecía diminuta y sus modos tan simples, que parecía una pequeña.

Julia Ward Howe, de buena presencia, luce elegante y refinada con gran fuerza de carácter en rostro y porte. Olive Logan en persona no se ve hermosa en lo absoluto, aunque vivaz y atractiva al escucharla. Laura Holloway se parece a Charlotte Bronte en lo externo y en las tristes vivencias de su infancia. Ni Mary Booth o Marion Harland podrían alegar belleza en sus rostros, pero son espléndidas representantes de la mujer culta, mientras que Mary Clemmer Ames es tan agradable a la vista como populares y atractivas son sus producciones escritas.

http://digitalcollections.lclark.edu/items/show/9809

Comments (3)

  • Liliana

    Tan bellas como vos amiga. Curiosa nota donde parece finalmente que todas las mujeres en una forma u otra somos bellas.
    Muy buen artículo. Impresiona lo «revolucionarias» que eran para la época.

    • Maria beatriz

      TODAS SOMOS BELLAS.BUEM ANÁLISIS

  • Maria Eugenia Giussani

    Cuánto camino recorrido, y cuánto que queda por recorrer!

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